domingo, 14 de agosto de 2011

Cuestionario

DISCLAIMER: este es un post medio choto, pero si no publico algo, @soldeabril me manda al frente.
Por cierto, @soldeabril, no recuerdo cuál es tu identidad bloggeril :$

Cuando era chica (o no tanto) me imaginaba que un director (de Hollywood, obvio) me descubría en la calle o en un shopping y me llamaba para actuar en alguna película, y como yo no hablaba muy bien inglés, hacía de muda (?).

Ahora, cuando veo "Inside the Actor's studio", me imagino que estoy ahí y cómo respondería al cuestionario final (si nunca vieron el programa, les recomiendo que lo hagan; lo pasan por Film & Arts y si no tienen cable pueden encontrar algunos capítulos en YouTube).

Entonces, si James Lipton me preguntara, mis respuestas serían éstas:
  1. What is your favorite word? Enthusiasm
  2. What is your least favorite word? Maintenance
  3. What turns you on creatively, spiritually or emotionally? Music
  4. What turns you off? Stupid people
  5. What is your favorite curse word? Kiss my ass
  6. What sound or noise do you love? Snare drum
  7. What sound or noise do you hate? Babies crying
  8. What profession other than your own would you like to attempt? Ballet dancer
  9. What profession would you not like to do? Pilot
  10. If Heaven exists, what would you like to hear God say when you arrive at the Pearly Gates? You didn't want to believe in me, but here I am!
Mariana hizo algo parecido en su blog hace un año. Veo que algunas de mis respuestas han cambiado. Pueden dejar sus respuestas, si tienen ganas y tiempo libre.

domingo, 7 de agosto de 2011

Una vida de mierda

Hace unos días mi hermana me contaba qué había sido de la vida de una de sus compañeras de colegio (edad: 28 años):
-Está separada del padre de sus primeros dos hijos.
-El padre del tercer hijo nunca lo reconoció.
-Está embarazada por cuarta vez de un tipo que la dejó hace un par de semanas.
-Sus ex compañeras, para el día del amigo, tuvieron que llevarle ropa y comida.
Hago dos reflexiones:
-No puedo creer que esa chica sea tan tonta de tropezar tantas veces con la misma piedra.
-Los tipos que abandonan a una mujer embarazada merecen morir.

viernes, 15 de julio de 2011

Cuentas claras conservan la amistad

(OK, usé un refrán, mátenme).

¿Cómo es la onda cuando uno le presta plata a un amigo y éste no la devuelve? ¿Hay que resignarse a no recuperar más ese dinero? A mí me da vergüenza pedirla pero más vergüenza le debería dar al que me está debiendo. ¿Mejor hacer como que me olvidé para poder seguir siendo amigos?

domingo, 10 de julio de 2011

To go Dutch

¿Hasta dónde está bien compartir los gastos cuando salimos a comer con otras personas? ¿En qué nivel de ratonismo se ubica el pagar únicamente lo que uno consumió?

Ya he comentado alguna vez cómo en algunas situaciones soy capaz de reclamar centavos, y el caso de las comidas no es excepción, principalmente porque no como nada.

El jueves salimos con mis compañeros de trabajo. Picada para todos, cerveza para los demás, gaseosa para mí, más un par de pizzas (para algunos de ellos) y un lomito (para uno de ellos). Obviamente, no voy a pretender que en una picada nadie (ni yo) se ponga a contar cuantas rodajas de salame o cuántas aceitunas comió cada uno para dividir equitativamente, no tengo problemas con eso, pero esta vez no iba a dejar que se aprovecharan. "Cincuenta pesos cada uno", dijeron cuando llegó la cuenta. Pará, tomé una coquita y comí dos grisines. "Ejem, esperen, acá hay 8 cervezas de $30 cada una con las que no tuve nada que ver" (y eso que ni mencioné las pizzas y el lomito). Me dieron la razón y terminé poniendo $20.

Un poco de vergüenza me dio, pero no tengo por qué financiar la borrachera de los demás.

domingo, 3 de julio de 2011

Trabajar vs. tener hijos

Con este post sé que se me van a venir encima unas cuantas a querer tirarme con "de todo", se van a enfurecer, me van a dejar de seguir, no van a comentar más.
No entiendo a las mujeres que trabajan y que tienen hijos.
Mi razonamiento es simple: si voy a tener un hijo, tengo que dejar de trabajar para poder criarlo. La que dice que no puede dejar de trabajar porque no le alcanza la plata entonces debería pensarlo mejor. ¿Para qué va a sumar una boca más que alimentar si vive con la plata justa?
Todas las horas que una mujer que trabaja pasa fuera de la casa, al chico o chica se l@ cuida, cría, educa, disfruta (o no) otra persona. Por más confianza que le tenga, por más que se l@ deje a su mamá, por más que llame por teléfono cada media hora para saber cómo está, no está con su hij@. Cuando llega seguro que está dormid@ o no le da bola porque no la reconoce. ¿Para qué l@ tuvo, entonces? ¿Para tener tema de conversación cuando se junte con las ex compañeras de colegio? Tener un hijo no sólo es parirlo, la parte más difícil y más importante comienza cuando nace y lleva unos largos años.
También están las que sí podrían dejar de trabajar, pero igual no quieren quedarse en la casa. Yo entiendo que pasar la vida haciendo quehaceres domésticos y cambiando pañales no le gusta a nadie y que hace décadas las mujeres queremos realizarnos profesionalmente, pero me pregunto, ¿cuál es el interés de querer formar una familia si a fin de cuentas es a la que menos tiempo le van a dedicar? Si la vida profesional es tan importante, ¿por qué no se enfocan exclusivamente en ella en vez de engendrar pendejos malcriados que nos vamos a tener que fumar el resto de los mortales? Ahh, claro, las señoras quieren lo mejor de los dos mundos.
Por otra parte, ¿cómo pueden separarse de su bebé? Yo no llevo mi auto a lavar porque no quiero que me lo toquen, mucho menos permitiría que otra persona se haga cargo de mi hij@. Mirá si quien l@ cuida no se lava las manos para prepararle la comida o, peor, escucha cuarteto todo el día.
Pero claro, nunca sentí la necesidad de tener hijos. Llegado ese momento, si prefiero atender las necesidades de un jefe incompetente antes que las de mi propio hijo, es porque no voy a estar bien de la cabeza.

viernes, 10 de junio de 2011

Foto foto foto foto

Había una época en la que teníamos que pensar bien qué foto queríamos sacar porque no era cuestión de gastar rollo y revelado porque sí. Una vez que teníamos las fotos en nuestras manos, las mirábamos un par de veces y luego iban a parar a algún rincón oscuro para sacarlas muy de vez en cuando. Quizás alguna tenía la suerte de quedar a la vista en un portarretratos, pero nada más. Las fotos permanecían en la privacidad de la familia.

Como aficionada a la fotografía, las cámaras digitales me parecen un invento excelente (sobre todo luego del ataque de odio que tuve cuando en una casa de revelado me perdieron mis fotos de Mar del Plata). Saco todas las fotos posibles y después, con tranquilidad, elijo las mejores, las recorto para mejorar el encuadre, agrego brillo o lo que haga falta para que los que vean mis fotos, en lo posible, las disfruten. Las fotos dejaron de ser algo privado.

Pero así como las cámaras digitales e internet son dos cosas que amo, también son instrumentos del diablo en manos de gente sin criterio y/o sin cerebro; personas que publican dos o más álbumes de 200 fotos cada uno; personas que publican fotos desenfocadas, mal iluminadas, poco interesantes; personas que si esto fuera analógico publicarían también las fotos veladas; personas que sacan 10 fotos iguales; personas que ponen fotos de sí mismos en camisón, despeinados, con ojeras; personas que se sacan autofotos creyéndose sexies y de fondo se ven un par de medias sucias colgando del ventilador; personas que le sacan fotos a la comida; solteronas que van a Brasil y se sacan una foto con un negro local tomando caipirinha en algún bar. Y así mil ejemplos, uno más aburrido que el otro.

Les dejo unas muestras de lo que no se debe(ría) publicar:


Lo bueno es que la protagonista es tan fea que el contraluz la favorece.


Sólo una mala madre pondría una foto que automáticamente habilita a todo el mundo a comentar "ese niño tiene senos!" Peor que eso son los hipócritas que escriben "qué divino!", "hermoso!", "tiene tus ojos!" Si no quieren escribir algo feo, no escriban nada.


Dar la teta en público es algo que aborrezco, pero que encima se saquen una foto y la publiquen me hace querer golpear el monitor.



Tenés que ser muy hdp para subir una foto así de tu tío/primo/hermano (no me acuerdo el parentezco). Y vos, viejo en pijama, en vez de festejarle la gracia, primero desetiquetate, después putealo/a, y la próxima vestite antes de dejarte ver.


¿A quién se le puede ocurrir que alguien va a querer ver esta foto?


¿Qué necesidad hay de mostrarle tu vida deprimente (y hacer quedar mal a la pobre vieja) a todos tus contactos?

Ojalá muchos aprendieran de Pau. Miren qué hermosas fotos.


UPDATE: Un tuit que acabo de leer me hizo acordar de algo: los que, si de casualidad les salió una foto más o menos, la arruinan dejándole impresa la fecha. Si pudiera los abofetearía.

lunes, 16 de mayo de 2011

Taxista creepy


El sábado no tenía ganas de volver de madrugada en auto, principalmente porque lo guardo un una cochera a un par de cuadras de mi casa y caminar sola por mi barrio a esas horas no es nada aconsejable, así que fui en taxi a esa cita del demonio.

A la ida no hay problema porque llamo a mi empresa de confianza, pero a la vuelta tuve que parar uno cualquiera en la calle. La cara del tipo parecía normal, el auto estaba en condiciones, pero por las dudas siempre escribo en un mensajito la patente y número de móvil para mandar a alguien en caso de que el tipo me lleve para otros rumbos.

El viaje transcurría normalmente hasta que se me ocurrió tararear un tema de Montaner que sonaba en la radio (ok, me merezco todo lo que me pasó a continuación por haber tarareado un tema de Montaner), y comenzó el siguiente diálogo:

Taxista: -¿Le cantás a tu novio?/¿Canta tu novio? (no entendí bien qué dijo)
Yo: -No
Taxista: -Ah, porque muchas chicas se acuerdan del novio y cantan.
Yo: -Ah, no, pero pasan siempre esta canción y se me pegó.
Taxista: -¿Venís de joda?
Yo: -Vengo de la casa de una amiga
Taxista: -¿Mañana trabajás?
Yo: -No
Taxista: -Entonces te volvés temprano porque tenés novio.
Yo: -No.
Taxista:-¿Donde trabajás, flaca? (grrr)
Yo: -En blabla
Taxista: -(Toda una historia de que el hermano trabaja ahí, de que está suspendido, de cuándo lo dejarán efectivo, que si yo pago los sueldos, que qué hago)
Yo: -Soy secretaria, simplemente.
Taxista: -¿Y siempre viviste en ese barrio?
Yo: -Sí
Taxista: -¿Vivís cerca de nombredeunnegocio?
Yo:- No
Taxista:- ¿Vivís en una casa de rejas?
Yo: -(mmm, capaz que ya me trajo alguna vez hasta mi casa) Sí
Taxista: -¿Cómo te llamás?
Yo: (decí otro nombre, decí otro nombre) -Silvina (d'oh). ¿Por?
Taxista: -Hace mucho tiempo salí con una chica de tu barrio.
Yo: -Ah
Taxista: -¿Cuántos años tenés?
Yo: -30 (ponele)
Taxista: (Se da vuelta y me mira fijo, con cara de serial killer) Sos parecida, pero no. (WTF? ¿Estaba dudando si yo era la ex novia o qué onda?)
Yo: (Miedo)-¿Cómo se llama? Capaz que la conozco.
Taxista: -No, no sé, fue hace muchos, muchos años.
Yo: (Esto se está poniendo raro)
Taxista: -Me parece que no tenía muchas hermanas, vos tenés hermanas?
Yo:- No
Taxista: - ¿Tenés muchos sobrinos?
Yo: -No
Taxista: -¿A nada me vas a responder que sí?
Yo: -Me está haciendo preguntas que son para responder no.
Taxista: -No te hagás la pendeja que andamos más o menos por la misma edad.
Yo: (Creo que es más seguro bajarme aquí y seguir a pie)
Taxista: -Por acá vivía la chica.
Yo: -Ah.
Taxista: -¿Tenés novio?
Yo: -No
Taxista: -¿Alguna vez tuviste novio?
Yo: -(Terror) Sí.
Taxista: -Bueno, por fin me respondés a algo que sí. ¿Y cuánto hace que no tenés novio?
Yo:- Dos semanas (lo de inventarme noviazgos me sale rápido, es la costumbre).
Taxista:- ¿Y estás bien?
Taxista:-¿Cuánto tiempo estuviste?
Yo: -Dos años
Yo: - Sí, no tiene sentido amargarse (sobre todo por el pelotudo que me dejó sola en el medio de la calle hace unos veinte minutos)
Taxista:- Porque hay algunas que no entienden y llaman, llaman... (ah, por ahí venía la cosa)
Yo: -Ahí en la esquina es mi casa, esa, la de rejas, acá nomás está bien!
Taxista: -Bueno, bueno, no te asustes, no iba a seguir de largo

Me dio MUCHO miedo.

domingo, 15 de mayo de 2011

Lo que finalmente hice

Seguramente varias me van a decir que estuve mal, e incluso mi hermana me repitió varias veces "no se te ocurra ir a hablarle a ese sorete" (sic). Yo dudé un instante, pero si no lo hacía, me iba a quedar como algo pendiente.

Mi intención era dar la cara, no como él que desapareció, y decirle que estaba todo bien, que no había rencores de mi parte. También hubiera querido decirle otras cositas que me habían quedado atragantadas, como que me tuvo de guía turística al pedo mientras se hacía el amigo, o que me dejó sola en la calle en plena madrugada, pero primero que no me salió y segundo que tampoco tiene sentido ir como una loca una semana después a decir cosas que no se dijeron en su momento.

No sabía cómo vestirme. Si me iba arreglada, podía pensar que lo quería seducir, pero prefería verme bien y que se muriera de odio (hombres, las mujeres hacemos eso), pensara lo que pensara. Muerta de nervios desde tres horas antes, lo esperé a la salida de donde él estaba.

Yo: -Fulanito
Él: -Hola! Cómo estás?
(Beso)
El: -Qué bueno verte.
Yo:-Felicitaciones
Él: -Gracias. Pero mirá qué buena boina (oh, la tonada porteña, cómo me gusta)
Yo: -Viste?
Él: -Te queda muy bien (gracias, boinita, cumpliste tu función)
Yo:- Gracias
Él:- Hace un poco de calor, y yo me puse esta campera
Yo: -Ah, sí, hace calor (y yo con boina, ja)
(Me miraba sin saber qué decir, sin saber exactamente qué quería yo, me observaba un poco con los ojos entrecerrados como tratando de adivinar algo)
Yo:- Bueno, muy lindo, felicitaciones, me encantó.
Él: -Gracias, qué lindo que hayas venido.
Yo: -Te había dicho que te iba a venir a saludar después de la función, y aquí estoy.
Él: -Ah, pensé que habías venido a saludar a todos en general
Yo:- Bueno, sí, saludé a ... y quería saludar a ... pero ya se había ido.
Él: (cara de "no te creo un carajo")
Yo: (sonrisa incómoda)
Él: (bajando un poco la guardia y bajando también el volumen de la voz, acercándose) -Y vos cómo estás? (hasta parecía sincero y todo)
Yo: -Bien! Re bien! Pero fue muy flojo lo tuyo de eliminarme de Facebook (risas)
Él: (ya relajado y riéndose) -Bue...
Yo: -Muy tonto, muy de pendejo (riéndome)
Él: (Acercándose, se ve que sin querer yo había empezado a hablar fuerte) -Shhh, y lo tuyo?
Yo: -Bue... lo tuyo fue peor
Él: (risas, se acerca más y me acaricia la cintura - no pierde oportunidad el muchacho)
Yo: -En serio, por mi parte está todo bien, buena onda
Él: -Sí
Yo: -Podemos ser amigos, aunque sea virtualmente
Él: -Sí, por supuesto.
Yo: -Bueno (beso y abrazo), un gustazo haberte conocido.
Él: -Igualmente
Yo: -Chau
Él: -Chau

La opinión de mi hermana es que quedé como una regalada, que lo que él pensaba de mí no se va a modificar y que no sirve ni siquiera para tener de amigo. Pero yo quería quedarme con la conciencia tranquila, una vez más, de que había hecho las cosas bien.

domingo, 8 de mayo de 2011

Pensando demasiado para ser domingo

A ver si ustedes me pueden decir si actué mal, si la culpa es de él, si debería cambiar mi manera de pensar, si soy una tonta por no disfrutar o si está bien respetar lo que siento y hacerme respetar por el otro.

Los que me leen hace rato se habrán dado cuenta de lo que me cuesta conseguir pareja. Después de tantos años de estar sola, de dos relaciones desastrosas, de varias citas sin sentido y de inestabilidad emocional, lo que estoy buscando ahora es amor. Puede sonar utópico, pero ya lo pasé muy mal durante mucho tiempo y quiero una relación estable, seria, madura, alguien que me quiera, que me cuide, que me apoye, con quien compartir lo bueno y lo malo. Menos no me sirve, porque ya lo viví y antes que eso prefiero seguir sola.

Hace un poco más de una semana conocí a alguien. Hubo onda inmediatamente pero yo sabía que no podía esperar nada serio ya que en poco tiempo se vuelve a su ciudad. Dicen que si hacemos siempre lo mismo, siempre obtenemos el mismo resultado, por lo que en este caso decidí que iba a disfrutar de su compañía mientras durara, que no me iba a enganchar, que después la vida seguiría normalmente.

Como el cerebro no puede controlar al corazón, o porque soy mujer, me enganché. Hasta llegué a pensar que Eleonora quedaba bien con su apellido, si algún día teníamos una nena. Dos veces nos habíamos visto. Tanto así me había gustado.

La tercera vez que nos vimos empecé a dudar. No de que me gustara, de eso no tenía dudas y ya estaba reservando los pasajes para ir a visitarlo el mes que viene. Pero sentía que a él realmente no le importaba nada de mí, y que lo único que pensaba era "cuánto tiempo tendré que hacerme el caballero e invitarla a tomar algo hasta que me la pueda llevar a la cama". No voy a negar que yo también tenía ganas, pero vamos, cuatro días antes no sabía de su existencia, no está en mí llegar tan rápido a la intimidad.

Por otra parte, nunca me mandaba un mensaje o un chat para saludarme, preguntarme cómo estaba o contarme algo. Se conectaba rápidamente con la única finalidad de coordinar el siguiente encuentro. Y yo me sentía cada vez más vacía, un pedazo de carne, si me permiten la expresión. Está bien que no puedo pedirle que se haga el noviecito con tan pocos días de conocernos, pero en esos mismos pocos días él tampoco puede pedirme que me acueste con él. Empecé a pensar si no sería un caso de "qué loco, vine unos días a otra ciudad, aprovecho para voltearme alguna minita".

Anoche iba a ser el turning point. O me decía que sí, que tenía ganas de empezar algo serio, o me mandaba a la mierda. En principio estaba decidida a acostarme con él. Iba a hacer algo loco, impropio de mí, disfrutar el momento sin que me importara el futuro, pero mi personalidad mercuriana me trajo de nuevo a la tierra y me impidió apartarme de lo que soy y de lo que quiero. Cuando llegué a su encuentro tenía un ángel en un hombro y un diablo en el otro.

Le planteé mis inseguridades y trató de insistirme en que me relajara y aprovechara el sábado a la noche. Le dije que me gustaba mucho y que cuando él se fuera yo iba a quedar mal, a lo que me respondió "pero ya sabías que no podemos tener algo serio porque no nos vamos a ver más". Genial. Y yo que me creía lo suficientemente interesante como para que estuviera dispuesto a probar si una relación a la distancia podía funcionar.

Por más que insistió yo ya había perdido el ánimo. Se puso de mal humor, me dijo que me había cagado en su tiempo, porque podría haber estado en no sé que evento, que la vida no gira en torno a mí, que él venía de algo feo, yo le había alegrado estos últimos días y ahora no quería estar con él... Yo tenía esperanzas de que me entendiera, de que me diera un poco más de tiempo para seguir conociéndolo, y pasó todo lo opuesto. Evidentemente, de mi persona le interesaba muy poco.

Me fui un poco con culpa por haberlo hecho sentir mal (otro patrón que se repite y no sé por qué, los hombres siempre me echan o pretenden echarme a mí la culpa por algo), pero con la conciencia tranquila por haber hecho lo que creía correcto. Me acompañó a tomar un taxi con una cara de culo que se la pateaba. Como no conseguía lo mandé que se volviera a su hotel y que me dejara sola, para que no siguiera acumulando mal humor. Y ahí me dejó nomás, en plena madrugada, alone and lonely.

Como si la culpa no hubiera sido suficiente, empecé a sentir vergüenza por ser tan pacata. ¿Sería más feliz si me liberara un poco, si fuera menos estricta conmigo misma?

Hoy me conecté con la remota esperanza de que me hubiera dejado algún mensaje, aunque sea para saber si había llegado bien a casa, pero me borró de Facebook. Y ahí ya me dio bronca. Si como pareja no buscamos lo mismo, ¿por qué no podríamos ser amigos? Yo no le guardo ningún rencor.

Quiero ir a verlo personalmente para pedirle disculpas por haberme comportado como una pendeja. Eso no arregla nada, ¿no?



lunes, 2 de mayo de 2011

Esa sensación

¿Viste cuando hay onda, está todo bien, no tenés dudas, y de repente desaparece, y vos te quedás pensando qué habrás hecho mal o qué no le habrá gustado de lo que dijiste, y repasás mentalmente cada conversación y cada gesto mil veces para tratar de descubrir dónde metiste la pata y no lográs darte cuenta porque venía todo perfecto, hasta que lo único que te queda pensar es que el problema no sos vos?

Bueno, así.

sábado, 30 de abril de 2011

Mi primer trabajo

Hace un par de semanas alguien vino a mi casa para preguntar si yo todavía doy clases de inglés. Podría hacerlo porque tengo tiempo libre pero es algo que me desagrada tanto que lo reservo para cuando no tenga otra opción.

A principios de 1997 yo tenía 17 años y estaba en el último del secundario. Mi amiga Eve había empezado ese verano a dar apoyo escolar de inglés en su casa y se me ocurrió hacer lo mismo. Mejor dicho, quien me sugirió que lo hiciera fue mi mamá, que hasta diseñó unos cartelitos que pegó en algunos negocios del barrio y que por $ 5 publicaron en la revista de la iglesia.

La hora de clase también la cobraba $ 5. No era mucho pero en esa época me alcanzaba. De más está decir que no tenía idea de cómo era dar una clase, ni siquiera me gustaba explicarle algo a mis compañeras o a mi hermana, no tenía paciencia y si a la primera vez no me entendían me quería arrancar los pelos. Pero las mamás del barrio que vieron el cartel no sabían nada de eso y al poco tiempo llegó mi primera alumna.

Johana estaba en tercer grado. Colores, animales, números. Más o menos le explicaba lo que le habían enseñado en clase y después le hacía repetir diez renglones de cada palabra nueva, cual pizarrón de Bart Simpson. Un día se largó a llorar sin motivo. Llamé a la casa para avisar pero la madre me dijo que era porque estaba celosa del hermanito que había nacido hacía poco, que no me preocupara, mi método de enseñanza no tenía nada que ver con el llanto.
Los alumnos seguían llegando y con todos el método era más o menos el mismo: escribir diez renglones de cada cosa mientras yo estudiaba Historia o Geografía. Pero a pesar de lo fácil que era "dar la clase", cada vez que tenía que venir alguno yo rezaba porque faltara. No sé por qué me disgustaba tanto.

Debo haber tenido 20 alumnos en los 2 ó 3 años que duró mi "carrera docente" y me pasó de todo: el que comía chizitos; el que apretaba el lápiz tan fuerte que dejó la mesa rayada; la que me hizo que le enseñara todos los animales del zoológico; la que pretendía que le hiciera la tarea; el que me preguntó qué significaba "Linkin Park" y yo no supe qué responder; la que se llamaba Tracy; la que llegó preguntando "¿acá es la academia de inglés?", y otras cosas divertidas que no me acuerdo.

Pero el más raro fue El Policía. Si yo tenía 17 años él debia tener unos 21. Tenía que prepararse para ingresar a la policía federal y como era más avanzado que los alumnos de primario o secundario y además incluía oral, le iba a cobrar directamente $ 50 el mes (en esa época me parecía una fortuna). Me pagó adelantado pero de las 8 clases habrá ido a 3. El alumno ideal.

Una noche, tipo 20,30, yo estaba sola en mi casa y El Policía me toca el timbre. Lo hago pasar y me explica que no sé por qué asunto había faltado a tantas clases. Me pagó otros $ 50 por el mes que iba a empezar y nunca más volvió, ni siquiera para decirme por qué no iba o para reclamar el dinero. Ahora que lo pienso, capaz que se murió, vaya uno a saber. Lo que me causa gracia es que cuando le conté a mi mamá, me dijo "no lo habrás hecho pasar, que estabas sola, no?". Por supuesto que le dije que no. Qué inconsciente que era, no sabía nada del tipo, tranquilamente me podría haber violado en mi propia casa.

Toda esta historieta viene a cuento porque hoy es el día del trabajador. Es lo peor que caiga domingo pero nos queda como consuelo que el año que viene tendremos fin de semana largo.

¡Que pasen un lindo día!

miércoles, 27 de abril de 2011

Propinas

Cuando estudiaba tenía una materia que se llamaba "Marketing de Servicios Profesionales", de la cual una de las pocas cosas que recuerdo es que, por ejemplo, un restaurant nos cobra $8 una coquita y $40 un bife porque no sólo nos está cobrando la comida, sino también la ubicación en una mesa, el uso de los cubiertos, el alquiler del local y la atención del personal.

La atención del personal. Y acá es donde lo de la propina no me cierra. ¿Por qué le voy a dar dinero extra a alguien que está haciendo su trabajo? A mi nadie me da propina cada vez que atiendo el teléfono o que hago un Powerpoint. Si en el sobreprecio que pago por los alimentos está incluida la parte que va para el sueldo del personal, ¿qué sentido tiene darle propina al mozo? Las veces que (me) hice esta pregunta, me han contestado "lo que pasa es que los sueldos son bajos, por eso el mozo completa con las propinas". ¿Qué culpa tengo yo que los explotadores dueños de bares y restaurantes les paguen una miseria a sus empleados? ¡Que se vayan a quejar al sindicato!

Lo confieso: soy una persona horrible, pero si estoy sola, generalmente no dejo propina, y menos si me atendieron mal.

miércoles, 6 de abril de 2011

Tweet me

Me resistí lo más que pude pero sentí que me perdía de algo si no estaba ahí, así que finalmente habilité mi cuenta de Twitter.

No me interesa escribirle a los famosos de medio pelo ni reclamarle nada a los políticos, pero es una buena fuente para obtener información sobre oportunidades laborales, concursos, talleres, charlas, conciertos. Por mi parte, escribo pensamientos que son demasiado cortos como para convertirse en post y que tampoco son tan personales, ya que la idea es que hasta mis conocidos puedan leerme. Cada tanto, también, hago recomendaciones de música, libros o cualquier otra cosa que me parezca interesante.

Si alguno de ustedes está en Twitter, pueden (si quieren) seguirme haciendo clic aquí. Sigo a algunos de los comentaristas del blog pero seguramente no saben que soy yo porque estoy con mi nombre. Sólo les pido que no me desenmascaren!

Otra cosa más en la cual perder el tiempo. Presiento que algún día me voy a hartar de todo, voy a mandar a la mierda el blog, Facebook, Twitter, Gmail, Flickr, foros y me voy a dedicar a... no sé, no se me ocurre nada en lo que pueda prescindir completamente de Internet.

sábado, 2 de abril de 2011

Facebookeces VI

Como cierre de esta colección les traigo el que se lleva el premio a la idiotez más grande que he visto dando vueltas por ahí:
(Por si no se ve bien, la mina le hizo una cuenta de Facebook a su perra).

En este caso la autora de la estupidez es la cumpleañera de aquella "fiesta" aburridísima de hace un par de semanas, la misma que cada vez que me cruza mira para otro lado para no saludarme (lo cual no creo que se deba a que me fui temprano de su cumpleaños ya que tampoco me quería saludar antes de eso; aun así, no sólo me invitó sino que yo fui. En fin, me fui por las ramas).

Decía que es el "cierre de la colección" porque no me alcanzaría el tiempo para recolectar todas las pavadas que pululan en la red, y además estoy borrando de mis amigos a mucha gente por lo que espero que las atrocidades que tengo que leer se reduzcan bastante.


lunes, 28 de marzo de 2011

Wannabe drummer

Cuando yo tenía 12 años quería ser como este señor:


En mi casa no había dinero para comprar ni lugar donde instalar una batería. Por otra parte, en esa época iba a clases de piano pero no practicaba demasiado, así que no iban a comprar un instrumento que meses después seguro iba a abandonar.

Fue pasando el tiempo, me distraje con otras actividades, pero las ganas de tocar la batería siempre estaban (el lugar donde ponerla y el dinero para comprarla, no). Y mientras más uno crece, más se olvida de ese sueño, que sólo queda en un "algún día lo voy a hacer".

Finalmente, me di cuenta de que si uno no se pone en movimiento ese "día" nunca llega, y me anoté en una escuela de música para aprender batería.

Y aunque me falten varias vidas para llegar a hacer algo similar a esto:


al menos tendré un item menos en la lista de cosas para hacer antes de morir.



miércoles, 23 de marzo de 2011

Facebookeces V

Éste es viejo pero vale igual:


¿Gracias Maradona? ¿Qué te dio Maradona que tenés que agradecerle tanto? Además por lo que vi no lo tenés entre tus amigos, así que hacé algo más productivo con tu tiempo porque estas giladas no te las está leyendo.

martes, 15 de marzo de 2011

Diálogos

A menudo protagonizo diálogos como estos:


Sil: - Yo hablo inglés y portugués
Idiota 1: - Ah, yo con suerte hablo castellano y cordobés básico, jajaja.
Idiota 2: - Jajajajajajaja (como si el chiste fuera bueno y como si fuera la primera vez que lo escucha)
Sil: *sonrie falsamente*

Sil: - Yo hablo portugués.
Idiota 3: - Ah, si? Yo también. Querés que hablemos en portugués?
Sil (entusiasmada): - Dale! Oi, como vai?
Idiota 3: - Jajaja, te estaba jodiendo, no tengo idea de portugués, yo sólo hablo cordobés básico (otra versión del diálogo anterior).
Sil: *se ruboriza*

Sil: -Yo canto
Idiota 4: - Yo también!
Sil: -Qué bueno!
Idiota 4: - Sí, en la ducha, jajaja.
Sil: *se ruboriza* *sonrie falsamente* *piensa "qué imbécil"*


Debo ser demasiado intolerante, pero esas situaciones me dan bronca y me hacen sentir estúpida. Pienso que el otro, en su envidia y falta de talento para hacer nada, la única manera de destacarse que tiene es hacer un chiste que minimice lo que yo estoy diciendo. No es que me crea gran cosa, ni espero que me alaben, pero por lo menos quisiera que no me hagan sentir una tonta.

viernes, 11 de marzo de 2011

NOA

Cansada de oir de hablar de enfermedades y necesitada de vacaciones, me fui el fin de semana largo a Catamarca y La Rioja. Viajé sola, pero pude hacer amistad con varias personas del grupo. Conocí unos paisajes increíbles, me divertí y fundamentalmente me sentí muy bien, nada de ataques de ansiedad, nervios, nudos en el estómago o preocupaciones.

Me parece que lo voy a hacer más seguido.

4.200 msnm

domingo, 27 de febrero de 2011

El acabóse

Me hice una cuenta en Twitter.


En mi defensa puedo alegar que es sólo a los fines de evitar que alguien ocupe mi nombre de usuario, en caso de que alguna vez necesite usarlo (bué, "necesitar", tampoco es el aire o el agua).

martes, 22 de febrero de 2011

Intento ser como los demás pero no me sale

Así como el año pasado mi lema era "hago lo que tengo ganas de hacer, no voy a ningún lado por obligación o compromiso", el de este año es (o pretendía ser) "estoy harta del encierro, donde sea que me inviten voy". Sin muchas ganas pero "motivada" por el lema auto-impuesto, el sábado a la noche fui a un cumpleaños que se festejaba en un pub/boliche/whatever. Uno de esos lugares que odio.

Apenas llegué, me acordé de todas las personas que me dicen "cómo vas a conocer a alguien si nunca salís?". Eran TODAS MINAS. En fin, ni bien me siento se me para un tipo al lado, me toca el hombro y me dice hola. Yo, tratando de ser simpática (y, en definitiva, era el único ejemplar masculino que se veía cerca), seguí la maldita tradición argentina de saludar con un beso a un desconocido. Hola *beso* disculpá, te ocupé el lugar?. No, me dice, soy el mozo, vine a ver si querías tomar algo. Se nota que no salgo nunca, no?

Como había cenado antes de salir, no tenía más para hacer que mirar las pantallas esas en las que ponen algo que nada que ver con la música que está sonando. Obviamente ésta sonaba tan fuerte que impedía cualquier tipo de conversación que se pudiera haber llevado a cabo. A nadie parecia importarle, total, estaban ocupados en comer sus pedazos de pizza. Volviendo a la música y a las pantallas, rescato el hecho de que sonaba rock del que me gusta, y que las imágenes eran de un documental sobre Baryshnikov. Muy loco, pero sin exagerar fue lo mejor de la noche.

Así pasaban los minutos mientras esperaban que pusieran música "bailable". Después de lo que parecieron horas, por fin llegó el momento de mover el cuerpo. No sé qué tienen los DJs en los oidos. El Sweet Child O Mine que sonaba durante la cena tenía más onda que las porquerías que ponía. Si a la mala música le sumamos la falta de algo más o menos parecido a una "pista de baile" (estábamos en medio de las mesas en el corredor que iba para los baños) y la falta de ganas de toda la gente que estaba en el lugar (se movían como si tuvieran los pies estaqueados al piso), rápidamente me di cuenta de que si salía antes de las 3 todavía iba a tener tiempo de ver algo en tele antes de dormirme.

Me volví con los pies doloridos (de estar parada sin moverme) mientras pensaba por qué la gente, los "jóvenes", siguen haciendo lo mismo todos los fines de semana, si evidentemente no lo estaban disfrutando. Y claro, después de 10 años de ir a los mismos lugares y escuchar la misma música qué ganas van a tener de bailar. Y caigo yo con energía acumulada de tres meses sin salir y están todos más muertos que una momia.

¿Cómo era mi lema del año pasado?

viernes, 18 de febrero de 2011

Facebookeces IV

Preferiría limpiar culos de elefantes en el zoológico antes que ser profesora de engendros ignorantes como ésta:

Pero bueno, si un profesor tiene a sus alumnos como amigos en Facebook no se puede quejar de lo que le escriban.

Si se te perdió la fotocopia vas a tener que copiar todo a mano, a ver si aprendés a escribir, burra.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Invitación

Mail que recibí esta mañana:

"How about meeting for a coffee on Monday 21st orTue 22nd February after your work in the ex-Piccadilly at 6? 7? pm ?....."

Jude Law?
Orlando Bloom?
Robert Downey, Jr.?

Lamentablemente no.

En el año 2005 hice un curso de inglés, y el profesor, que es lo más parecido a un Sr. Burns de carne y hueso, quedó fascinado porque aparentemente yo era la mejor alumna que había tenido. Como nos habíamos pasado las direcciones de mail cada tanto me saludaba por el chat. Un par de años después me invitó a una reunión que hacía con sus alumnos de ese momento, a la cual asistí con la esperanza de conocer a alguien interesante (cosa que no sucedió). Desde entonces, cada vez que me ve en el chat me invita a tomar algo, pero a solas; a veces declino la invitación excusándome en otro compromiso (inexistente) y otras veces, simulando fallas en la conexión, directamente lo bloqueo por un tiempo. (¿Por qué no lo bloqueo para siempre? Porque a veces no tengo nada mejor que hacer y es divertido chatear en inglés con un nativo. Voy a tener que buscarme otras diversiones).

No sé cómo decirle que no me invite más. Capaz que no tiene segundas intenciones pero por las dudas no voy a comprobarlo.

Por qué tengo un imán para atraer a las personas equivocadas, es otra de mis grandes dudas existenciales.

viernes, 4 de febrero de 2011

¿En qué creen los que no creen?

Nunca fui practicante pero sí creyente, y por lo tanto rezaba todas las noches, ritual que me hacía sentir tranquila y reconfortada.
En algún momento, no hace mucho, me puse a razonar al respecto. ¿Y si Dios no existe y yo le estoy rezando a la nada? Entonces empecé a rezar cada vez menos. Pero me preocupé. ¿Y si Dios existe y me castiga por no creer en él? Ante tal dilema no dejé de creer, pero por las dudas dejé de rezar.
Y llegó un día, en la guardia de un hospital, en que necesité rezar, y no me sentí con derecho a hacerlo. Ahora llevo varias semanas angustiada y siento que el único consuelo es una oración, pero no sé a quién rezarle, o (tomar la siguiente oración con sentido del humor) con qué cara voy a rezarle a un tipo de cuya existencia dudo constantemente.
¿Y si todas las pequeñas desgracias que me ocurren son a causa de mi falta de fe? ¿Si las monjas no me hubieran lavado el cerebro yo ahora no me estaría preocupando tanto?
Demasiadas preguntas para ser febrero. Si alguien tiene alguna respuesta, se agradece.

miércoles, 19 de enero de 2011

Las vacaciones del horror

Cuando todo lo que podía salir mal, salió peor.

Es una historia larga y deprimente, por eso no la escribo. Pero ya está todo bien. Fingers crossed.

martes, 4 de enero de 2011

Facebookeces III

Esta gente me saca de las casillas...


Mamá: por más que la RAE esté haciendo cosas raras con el idioma, "tu" no lleva acento en este caso. Además ¿qué son esas comillas en "primer añito"? ¿Cuantos años tengo? ¿Soy Benjamin Button? Epa! ¿Por eso me pusiste Benjamín? :'( Bueno, no importa, total no sé leer, no entiendo para qué me escribís todas esas cosas.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de año

El año pasado me pareció una buena idea hacer una lista de las cosas buenas, como una especie de balance pero sólo con el lado positivo.
Veamos esta vez qué tal me fue:
Volví a (intentar) tocar la guitarra
Hice danza clásica
Tengo un nuevo título para agregar a mi CV (no sé para qué, pero ahí está)
Conocí nuevos lugares
Leí muchos libros
Descubrí música a la que nunca le había prestado atención (¿cómo viví tantos años en la ignorancia de no haber escuchado esto o esto?)
Estuve un día en Buenos Aires, caminando, entrando a mil negocios, sacando fotos (para ustedes que viven allá, probablemente odien la ciudad, pero para "los del interior" es todo un acontecimiento. Y en media hora hice el trámite de mi nuevo DNI)
Viajé sola y no me agarró pánico ni ansiedad ni niguna de esas cosas raras que me suelen pasar a mí.
Tuve las vacaciones más relajantes que recuerde
Me aumentaron el sueldo en reconocimiento a mi labor (?)
Por primera vez me animé a no usar flequillo y a pintarme las uñas de color oscuro (comentario bien de minitah)
Me di el gusto de cantar en público tres cosas que siempre quise cantar: el himno, el Aleluya de Haendel y canciones de Queen.
Hice las paces con alguien del pasado.
Recibí varios regalos.
Por otro lado, me apuntaron con una pistola y me robaron casi todo, me cagaron personas que consideraba amigas, sigo sola, no puedo superar la fobia al avión y nuevamente rechacé un viaje que me regalaron, y mi papá tuvo un problema de salud que me asustó bastante, días antes de navidad. Afortunadamente este lado de la balanza fue el que menos se inclinó.
Les deseo un gran año, queridos lectores. Gracias por estar ahí.

martes, 28 de diciembre de 2010

28 de diciembre

No puedo creer que todavía haya gente tan pelotuda y con tanto tiempo al pedo como para tomarse la molestia de inventar una broma imbécil por el día de los inocentes. Y yo que tengo mil problemas y ni sé en qué día vivo caigo como una idiota.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Ay

Me destrozó el corazón y juré que nunca, nunca, nunca volvería con él. Me enferma que los que me conocieron por aquella época me digan que la razón de mi soledad es que todavía no puedo olvidarme de él, porque no es así. Hace más de dos años que no nos comunicamos y ni pregunto a nuestros amigos en común qué es de su vida, porque no me interesa.
Hubo un momento en el que él tuvo que elegir, y no me eligió a mí. Me dolió pero lo entendí, porque tenía razón. Él hizo su vida y yo la mía. Él tiene una hija y yo... bueno, no hubo grandes cambios en mi vida, pero aunque no llegué a enamorarme, hubo un par de hombres que me hicieron olvidar de él.
Pero, obviamente, una nunca se olvida completamente de un hombre.
A qué viene todo esto. Que tengo un concierto en el que voy a cantar algo que sé que le va a gustar, y le mandé una invitación. La excusa (berreta) perfecta para volver a entrar en contacto. (¿Para qué?, me pregunto ahora. En fin, ya lo hice.)
Y me respondió, casi instantáneamente, con la mejor onda del mundo.
Y sonreí como hacía tiempo no sonreía. Un poco por "je, me salió bien, cayó en la trampa, qué fáciles son los hombres" y otro poco por "qué emoción, a lo mejor lo vuelvo a ver".
Y se me hizo un nudo en la panza. Porque cuando me acuerdo de las cosas que me gustaban de él, lo extraño un poquito.
Y me pongo a pensar si, llegado el caso, podría cumplir lo que juré nunca, nunca, nunca volver a hacer.

martes, 7 de diciembre de 2010

Charla con mis padres

Hace unos días tuve un par de conversaciones de lo más gratificantes con mis padres. Una tarde, yo le comentaba a mi mamá lo bien que había pasado la noche del sábado, viendo House y tocando la guitarra, a lo que contestó:

- Pero no puede ser, tenés que salir...
-¿Salir a dónde? ¿Con quién? ¿A hacer qué? ¿Meterme en un boliche lleno de borrachos a hacerme la que bailo con una música inmunda? Prefiero seguir encerrada toda la vida.
- Bueno, pero no te podés quedar sola. Te estás haciendo grande, y no tenés que estar sola.

Creo que una daga clavada en el cuello me hubiera dolido menos.

Ese día más tarde, o unos días después, no sé a cuento de qué, volvió a salir el tema. Ah, sí, ya me acuerdo. Mi mamá me elogiaba mi nuevo corte de pelo, me decía que estaba más linda y que cómo podía ser que estuviera sola.

-Porque son todos unos imbéciles.

Más blabla que no recuerdo, hasta que me dice:

- Lo que pasa es que vos no le das bola a nadie
- ¿A quién no le doy bola? Como si tuviera una cola de príncipes azules que estoy rechazando.
- Esteee mmm bueno, no...
- ¿A quién querés que le dé bola? ¿A Fulanito? ¿A Menganito? (acá nombré a un par de impresentables que fueron lo más parecido que tuve a un "pretendiente" en el último tiempo)
- Jaja. Y, no...

Como si no fuera suficiente, se acopló mi papá:

- El otro día escuché a no-sé-qué-fulana-de-la-tv y decía que hay que bajar las expectativas.

- Buenos, entonces que las baje ella a las expectativas.

Y me fui, dando por terminada la charla.

¿Cömo es eso? No me entra en la cabeza conformarme con cualquiera solo para no llegar "a grande sola". Además, no es que yo tenga estándares muy altos. No espero a un gerente de multinacional ni a un dueño de su propia empresa. Me da lo mismo si vive con sus padres. No pretendo que sea Brad Pitt o Jude Law, ni quiero que toque el violín o haya tenido 10 de promedio en la universidad. Ni siquiera pido que haya ido a la universidad.

Sólo quiero un buen tipo, que no sea ni un idiota ni un monstruo con mal aliento. Si me tengo que conformar con algo menos que eso, prefiero pasar el resto de mi vida sola en una habitación tratando de aprender los acordes de todas las canciones de Queen.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Tradiciones que habría que eliminar

Anoche había una fiesta de cumpleaños al lado de mi casa. 34 años cumplió el boludo de mi vecino y los invitados todavía le siguen cantando el queloscumplasfeliz y el amiguitoquediostebendiga.

Me daban ganas de tirarles un balde de agua por encima de la tapia.

martes, 30 de noviembre de 2010

Facebookeces II

En esta segunda entrega:


Otra de esas criaturitas para quienes la vida sólo tiene sentido si uno ha sido fecundo y se ha multiplicado. Si yo fuera Lean le contestaría "no puedo, soy estéril... snif"

domingo, 28 de noviembre de 2010

¡Vacaciones ya!

No tengo ganas de hacer nada, ni siquiera lo que me gusta. Vivo cansada y sin embargo no duermo bien. Ando un poco deprimida. Estoy irritable y no quiero hablar con nadie, ni salir, ni nada (bueno, más o menos lo mismo de siempre pero un poco peor).

¿A ustedes también se les vino todo el peso del fin de año encima?

domingo, 21 de noviembre de 2010

Facebookeces

El tiempo pasa y la inspiración sigue sin llegar, así que para no dejar el blog vacío utilizaré el recurso que tengo más a mano: mofarme de la gente que habita Facebook. Total, si pudieron inspirarse en Feisbuc para hacer una película, bien puedo yo usarlo para un post (o varios).

He aquí la primera idiotez que encontré y que me inspiró para crear una serie de posts:

A ésta la encontré en la página de fans de Dr. House. La pobre no sólo confunde el actor con el personaje sino que además le escribe en español. Suponiendo que el tipo hable español, tiene mejores cosas para hacer que leer lo que escribe en Internet un grupo de locos sin vida (hablando de sin vida, si alguna vez me encuentran dejándole mensajes a personajes de ficción, péguenme un tiro en la nuca sin dudarlo).

martes, 16 de noviembre de 2010

Te das cuenta de que no tenés vida...

... cuando YouTube te pide un verificación porque has comentado demasiados videos en muy poco tiempo.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

En una entrevista de trabajo

De todas las preguntas que te puedan hacer en una entrevista de trabajo, creo que la más ridícula es "¿tenés novio?". ¿Qué les importa mi vida personal? ¿Qué relevancia puede tener para el puesto que aspiro a ocupar?

Lo complicado no tanto es responder, sino saber qué es lo que quieren escuchar, aunque es muy probable que el que te lo pregunta lo haga por costumbre y ni preste atención a la respuesta (así como no le presta atención al CV que tiene en las manos y te pregunta lo mismo que ya está escrito). Me acuerdo una vez que dije "y... estoy saliendo con alguien". No sé qué habrá pensado la psicóloga en ese momento, pero obtuve el puesto.

Sin embargo, hay una pregunta todavía peor. Una vez, un pendejo encargado de RR HH de una importante empresa, ante mi respuesta negativa me re-preguntó "¿y por qué no tenés novio?" ¿Acaso hay una pregunta más desubicada que esa? Es difícil estar sola, es difícil entender por qué nadie nos quiere, ¿y encima tenemos que responderle a un desconocido, que de acuerdo a eso va a decidir si nos contrata o no?

Y yo, con mi juventud e inexperiencia, le di explicaciones: "y bueno, está difícil, soy exigente, soy tímida, nadie me da bola, los hombres son un desastre..."

Esa vez no me volvieron a llamar.

martes, 26 de octubre de 2010

Un gusto, un temor, una comida sin probar

Como sigo sin saber qué escribir, me prendo a la consigna que vi en los blogs de Ale y de Café:
Un gusto: descubrir nuevas músicas cada día.
Un temor: los sapos. Me dan mucho miedo. Se acerca el verano y en la cochera donde guardo el auto siempre se forma una hilera de horrendos sapos de todos los tamaños.
Una comida sin probar: muchísimas. Bagna cauda, por mencionar una, que no pienso probar jamás, dada mi aversión al queso (y al ajo).

lunes, 25 de octubre de 2010

Time goes by so fast

¿Se dan cuenta de lo poco que falta para que nos empiecen a bombardear con anuncios navideños?

sábado, 23 de octubre de 2010

Clait

Dice la promoción de unos jugos en polvo:

"Ganá un viaje a México para vos y tu pareja"

Oia! ¿Y si gano yo? ¿No me dejarán subir al avión? ¿Tendré que contratar a un actor para que haga de mi pareja?

No puede ser esta discriminación para las pobres solteras.

Bah. Aunque no sé para qué me quejo. Ya compré cuatro de esos polvos venenosos, no gané nada, y no pienso volver a comprar. Y ni siquiera tengo pasaporte.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Camino al convento de clausura

Como ser social estoy cada vez peor. Me quejo de que no tengo amigos, de que nunca salgo a ningún lado, pero en los últimos días, cada vez que surgió algo busqué una excusa para no moverme de mi casa:

- Una juntada del coro, a la que no fui porque a la media hora empiezan a guitarrear zambas y chacareras mientras circula el fernet en botellas cortadas y yo quiero salir corriendo o pegarme un tiro en las orejas para no escucharlos más.

- Un asado en el campo con mis compañeros de trabajo, al que no fui porque iban todos con cónyuges e hijos y no me interesa conocerlos ni mucho menos pasar tiempo con ellos.

- El cumpleaños de una de las pocas amigas que tengo, al que no fui porque llovía mucho y había riesgo de granizo y no ir en auto implicaba a la vuelta cagarme de frío y mojarme hasta intentar conseguir un taxi, lo cual no estaba dispuesta a hacer para pasar un par de horas encerrada en un boliche.

Ahora que lo veo por escrito me doy cuenta de que parezco una vieja solterona y gataflora, pero no lo puedo evitar. Me odio. Necesito terapia (de electroshock) urgente.

Al lado mío, un poroto.

martes, 21 de septiembre de 2010

Lo peor es que sigue haciendo frío

Se ve que la gente que me rodea todavía no me conoce. Nadie parece haberse dado cuenta de que soy antipática, antisocial y que no sonrío fácilmente. Aparentemente no registran la cara de orto que pongo cuando alguien dice alguna estupidez.

Si estuvieran más atentos no me dirían "feliz día de la primavera" porque sabrían que secretamente quiero ahorcar con una guirnalda de flores a los que pretenden imponerme festejos sin sentido.

Y leyendo el post de hoy de Café me acordé de cómo "festejé" la primavera en el 2007 y de cuánto hace que no estoy enamorada y me quiero matar.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Dos extremos

A veces me creo que todavía soy una adolescente. Sigo viviendo con mis padres, estudio canto, quiero hacer teatro, escribo pavadas en un blog, gasto plata en porquerías, tengo ganas de aprender más idiomas, paso horas viendo series, juego a que soy bailarina y sigo buscando novio. A veces siento que eso no está bien, que a mi edad debería tener una casa, o una familia, o una empresa a mi cargo.

El otro día mi mamá conoció a una mina de 34 años que va a ser abuela. Yo no estoy ni cerca de ser madre y ella ya es abuela.

Y me parece que eso tampoco es normal.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Vedetonga por un día

Siempre dejo bien en claro que odio los "día de", pero con el día de la secretaria hago una excepción. Excepción puramente interesada, porque en esta fecha se reciben muchos regalos. Y hay eventos también.
En los años que tengo de secretaria fui invitada a varias de estas fiestas. En una ocasión fue karaoke, otra vez una fiesta de antifaces, otra ambientada como si fuese un casino, y el miércoles, "Bailando por un sueño".
Animador/imitador de Tinelli, escenario, bailarinas, jurado, música. Había que elegir una participante por mesa, y yo, que aprovecho cada ocasión que surge para sacar la artista que no pude ser, me "sacrifiqué" por el bien del grupo y levanté la mano.

Me dieron vestuario, maquillaje y un bailarín simpatiquísimo. Ensayamos 10 minutos y a la pista. Rock and roll, acting, trucos, fotos, votación del jurado, pelea con el jurado, abrazo y beso con mi soñador, voto secreto, ganó la que bailó reggaetón.

A las demás no nos dieron ni una flor como premio consuelo y todavía me duele todo, pero qué bien que hace jugar un poco cada tanto, no?


El jurado

¡Y feliz día a todas las secretarias que leen y escriben blogs en sus horas de trabajo!

jueves, 2 de septiembre de 2010

Mucho gusto, me llamo Sil

Llamándome como me llamo aparentemente no tendría mucha autoridad para hablar sobre el tema, pero sepan que no soy muy creativa y el que tengo es el mejor seudónimo que se me ocurrió.

Me cae mal la gente que cuando se presenta lo hace con el diminutivo de su nombre.

-Cómo te llamás?
-Silvina, vos?
-Juli
-(cara de WTF)


Presentándose así me obliga a que la llame de manera cariñosa, como si fuera una amiga. Me dan ganas de llamarla "Julia" de aquí a la eternidad, aun sabiendo que se llama Julieta, sólo para que aprenda a decir su nombre como corresponde. Los demás decidiremos en qué momento pasaremos a decirle Juli o Ju o si directamente no le dirigimos nunca más la palabra.

(En el último tiempo me pasó también con una Gaby y una Emi, a quien mi cara le dijo tanto que se apresuró a aclarar que es Emilia).

viernes, 27 de agosto de 2010

31

El dibujo es del genial Podeti

miércoles, 25 de agosto de 2010

Otro mundo

Este fin de semana descubrí una más de todas las satisfacciones que me brinda el canto: llevar nuestra música a distintos lugares, por ejemplo un pequeñísimo y hermoso pueblito de poco más de 100 habitantes al sur de Córdoba.

Estar ahí era estar dentro de una foto del pasado. Mucho silencio, mucha paz. En el medio del boulevard principal dejamos a una nena de un año jugando tranquilamente con las piedritas, apenas interrumpida por algunos perros. Típicas calles de tierra, un antiguo almacén, las casas adorablemente pintadas de colores pastel, la plaza con una bella calesita tracción a sangre y una impresionante iglesia de estilo gótico, cuya acústica fue la ideal para las obras religiosas que cantamos con el coro.

En el público conté 23 personas, pero el ambiente era tan especial que hizo de ése uno de nuestros mejores conciertos. Al finalizar, una de las mujeres presentes nos agradeció con mucho fervor, contando que el pueblo está relegado y olvidado, y que nuestra visita era todo un acontecimiento y un enorme aporte para la cultura. Todos lloramos un poquito.

Un matrimonio nos abrió las puertas de su casa y nos contó la historia del pueblo, y al regresar llevamos en el minibus a dos señoras. "Acá nos bajamos, vivimos cerca", pero era el medio del campo. Ellas siguieron caminando hasta la casa, que se veía bastante lejos, como si estuvieran en plena ciudad, maquilladas, bien vestidas. Una salida de domingo como la de cualquiera de nosotros.

Volviendo a Córdoba, me acordaba de las tres nenas que estaban sentadas en la primera fila, una de las cuales nos escuchaba con una gran sonrisa de felicidad. Si logramos despertar en ella el amor por la música, nuestra misión está más que cumplida.


jueves, 12 de agosto de 2010

The Office

Una de las ventajas de mi trabajo es que estoy sola en una oficina, lo que para el común de los mortales constituye un motivo de tristeza o aburrimiento o desesperación, pero para mí es el cielo. Sin embargo, no puedo evitar que cada tanto entren y salgan personas que tienen conductas de lo más irritantes.

Ranking sin un orden particular de las cosas que me molestan:

-Que entren a pedirme algo, o a preguntarme, o a saludarme, o que me llamen por teléfono mientras estoy almorzando.

-Que me pidan algo justo cuando me estoy yendo y ya apagué todo.

-Que me tiren café-metal-plástico-vidrio-comida-cualquier cosa menos papel en el cesto de SOLO PAPEL

-Que lean el diario y lo dejen desarmado.

-Que entren a tomar café y me dejen las tazas sucias y/o la canilla goteando.

-Que se me paren atrás y vean lo que estoy haciendo en la computadora.

-Que me pidan cosas para imprimir, y que cuando aviso que las vengan a buscar, me digan que ya no las necesitan.

-Que todos los dias me pregunten "¿no te dormís con esa música que escuchás?"

-Que me manden para imprimir archivos de 80 Mb que me tildan la PC y la impresora.

-Que toquen los papeles que tengo en el escritorio y me pregunten para qué son, quién me los pidió, qué voy a hacer con ellos.

-Que cuando se van de la sala de reuniones la dejen sucia y/o desordenada y/o con olores corporales y/o con las luces prendidas, aun cuando puse un cartel advirtiendo que no lo hagan (bueno, no dice nada con respecto a los olores).

-Que en la sala de reuniones apunten mal el control remoto del aire acondicionado y me prendan, apaguen o cambien la temperatura del aire acondicionado de mi oficina.

-Que crean que mi único trabajo y que lo único que sé hacer es preparar café. Y que encima me critiquen por (supuestamente) hacerlo mal.

Ufff. Si no me descargaba un poco acá en algún momento ahorcaba a alguien con el cable del teléfono.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Ubicate

Si me venís a contar que tu ex novio te quiso matar, por lo menos dale una miradita antes a tu msn, porque los monigotes le quitan toda seriedad al asunto.




miércoles, 28 de julio de 2010

Creando

Fui (me mandaron) a un "Workshop de innovación y creatividad", supuestamente para aplicar la innovación y la creatividad al puesto de trabajo.

El profesor hace como 20 años que curra se dedica a enseñar creatividad en un par de universidades, a asesorar sobre creatividad a las empresas más importantes y a disertar sobre creatividad alrededor del mundo. O sea, una "autoridad"en el tema.

Para romper el hielo, empezó preguntando si alguien sabía algo o si tenía alguna opinión con respecto a la creatividad. Yo levanté la mano, y a continuación se dio el siguiente diálogo:

Yo: - Yo estudié Publicidad pero nunca me dediqué a eso porque no tengo creatividad.
Profesor: - Publicidad, qué interesante. ¿Y por qué decís que no tenés creatividad?
Yo: - Porque nunca se me ocurre nada, y las pocas ideas que tengo son malas.
Un asistente al curso: -¿Pero se puede enseñar creatividad?
Yo: - No, eso es algo con lo que se nace, lo tenés o no lo tenés, no te lo pueden enseñar.
Otro asistente al curso: -Ehh, no digas así, que él (el profesor) se queda sin trabajo.
Yo: (risita nerviosa y rubor en la cara por haber metido la pata)


El profesor dijo que por supuesto, sí que se puede enseñar, el curso continuó con total normalidad y nadie volvió a cuestionar mi opinión sobre el asunto.

Al final del taller, teníamos que hacer un ejercicio que consistía en pensar un nombre, un slogan y una breve descripción del producto para una línea de ropa de cama para hombres. Me tocó trabajar con dos adoquines cuyas mejores (y únicas) ideas eran "medias calefaccionadas", "viento, frescura" y "la marca puede ser Mejor Dormir", "la marca puede ser Duerme Bien". Mientras éstos dos repetían incesantemente esas estupideces yo trataba de explicarles por qué no servían, les daba mis ideas y redactaba lo que luego sería leido al frente de la clase. Eran tan negados para la creatividad que todo lo que yo decía les parecía genial.

Finalmente, cada grupo expuso sus creaciones. Una peor que otra. Tuve que escuchar slogans como "la mejor ropa" o "prendas de gran calidad". Con nuestro (mi) trabajo, el profesor pareció bastante satisfecho. Era malo, pero comparado con los otros era Young & Rubicam. Tantas horas de taller, de ejercicios, de consejos, y a nadie se le cayó una idea, lo cual prueba que yo tan equivocada no estaba

¿Y la aplicación de la creatividad al puesto de trabajo? Bien, gracias.

martes, 20 de julio de 2010

La noche de anoche

Si esperan que les cuente que anoche tuve una cena romántica van a tener que seguir esperando.
Como para que se entienda mejor lo que me pasó, los ubico un poco en el "marco teórico":

-El coro: aunque cantar es una de las cosas que más me gusta en la vida, hace rato que no tengo ganas de ir al coro. Mala onda de parte de algunos de los integrantes, poca voluntad para aprender, falta de conciertos (ensayamos pero nunca actuamos) hacen que prefiera quedarme en mi casa.

-El frío (o cómo la gente es intolerante a la manera en que otros combaten el frío): no sé si es la ciudad o en todas partes pasa lo mismo, pero acá el usar gorra, bufanda o guantes es motivo de risa, en muchos casos burlona. Vas caminando con una simple gorra de lana y te miran la cabeza como si te hubiera cagado una cigüeña. Pero muchas veces no se limitan a mirar, siempre algún desubicado te dice algo. Si yo usara campera gorda en pleno verano se entendería que me miren raro, pero cuando el viento sur de 2°C se me manda a la garganta no me parece tan demente taparme la boca con una bufanda. O de última, todos deberíamos tener derecho a meternos una flor en el oj...al sin que eso les dé derecho a los demás a burlarse de nosotros.

En fin, anoche tenía ensayo de coro. De 21 a 23 hs, mucho frío y pocas ganas, íbamos (mi hermana y yo) a faltar pero a último momento decidimos ir igual porque era el primer día después de las vacaciones.

Llegamos y había revuelo: no aparecían las llaves de la sala de ensayo, ni de otras aulas, ni del lugar donde se guarda el piano, y el encargado que tenía copias estaba de vacaciones. LPMQLP, gasté plata y tiempo al pedo, cómo no me quedé en mi casa. ¿Qué solución nos ofreció el director? "Vamos a festejar el día del amigo". "Sí, sí, ehoehheehhh!!!!!" saltaron los infradotados que se nota que no tienen que levantarse al día siguiente para ir a trabajar. Día del amigo las pelotas, yo tengo menos amigos que House y ustedes no son precisamente Wilson, así que chau. Hubiera estado bueno decirles eso, pero ni saludé.

Volvíamos caminando y justo al lado de la playa donde guardo el auto, en la puerta de un bar había un pelado fumando o hablando por teléfono. Cuando pasamos delante de él nos dijo "¡tienen frío, chicas?". "¡Pero sí, qué te importa!", me salió de adentro. Pero no era suficiente. Años de congelarme la cabeza si no quiero que me digan nada, años de soportar a ese gerente que todos los días que dura el invierno me saluda con un "gato con guantes no caza ratones" y a quien no le puedo contestar como se merece. Necesitaba ser más drámática y realmente descargarme.

Cuando estoy saliendo de la playa le digo a mi hermana "bajame el vidrio", me paro donde el tipo seguía fumando o hablando por teléfono y le digo "che, en la pelada no te hace frío?". Empezó a intentar responder algo pero aceleré y desaparecí, carcajadas mediante.

Espero que el pelado haya aprendido a no meterse donde no lo invitan. Al menos el ensayo frustrado habrá servido de algo.


Jo, jo, jo, hilarante.

PD: Agradezco a Dayana que me nombró en su post del día de hoy. Dénse una vuelta por ahí, si son medio raritos como yo les va a a gustar.

jueves, 15 de julio de 2010

Viví la vida hoy

En afán de ahorrar dinero (no sé para qué, porque después no lo uso) nunca me compro las cosas que quiero o que me gustan, y voy por la vida anhelando tal o cual objeto, diciendo "algún día me voy a comprar esto o aquello", muriéndome de bronca porque alguien tiene algo que yo quisiera tener.

Hace unas semanas, tuve una revelación mientras estaba a punto de abandonar un pañuelo que me gustaba pero que me parecía caro: la vida es corta, ¿qué espero para disfrutarla? (aunque suene a publicidad del Banco Francés).

Empecé por ese pañuelo. Seguí con la notebook. Hasta Londres y Roma no paro.

lunes, 12 de julio de 2010

Disculpe las molestias. Estamos trabajando para usted.

Quiero probar una versión beta de este blog: abierto a todo el público (es decir, le voy a pasar la dirección a mi familia y amigos), por lo que algunos posts serán modificados (incluso mejorados) y otros sencillamente desaparecerán.
Gracias por su comprensión. Vuelva pronto.

lunes, 5 de julio de 2010

Hasta el 2014

Lo verdaderamente deprimente de que Argentina no salga campeón es que, al menos por cuatro años más, los infelices van a seguir cantando:

"Volveremos volveremos
volveremos otra vez
volveremo' a ser campeones
como en el ochenta y seis"

OCHENTA Y SEIS. El 86 fue hace mil años y no puedo creer que haya gente grande que siga repitiendo esa idiotez, que se parece al "ganamos perdimos/igual nos divertimos" que cantábamos en el primario.

Yo creo que deberían ir considerando cambiar la letra por algo más actual y acorde con la realidad, como "otra vez no ganaremos, como en el dos mil diez".

Aunque si optaran por el silencio sería mucho mejor.

miércoles, 30 de junio de 2010

Inquietudes invernales

¿Cómo hacen esas minas que en pleno invierno usan mangas cortas, escotes, hombros al aire o camisolas de gasa? ¿Por qué me dicen "parecés una vieja" cuando digo que con esas prendas me moriría de frío? Cuando tenía 15 años también usaba varias capas de ropa, así que se ve que no es un problema de edad.

Con la temperatura de estos días, yo necesito: cancan, camiseta, remera (o polera, mejor), pulover, campera gorda, y muchas veces también bufanda, guantes y gorra. Parezco un oso y no levanto ni sospechas, pero no puedo salir de mi casa si no me abrigo bien.

Hace unas semanas fui a un asado y cayó una mina de musculosa y sandalias. Obviamente fue el centro de todas las miradas masculinas. ¿Cómo se la banca? No a las miradas, al frío, digo.

Supongamos que yo también quisiera hacerme la linda y andar medio en bolas: el tiritar de mi cuerpo, el castañeteo de los dientes, el temblor de la voz y los estornudos le quitarían toda la sexiness al asunto.

No vale que me digan "los ambientes están calefaccionados" por que nunca hace taaanto calor como para llegar al extremo de la musculosa. ¿O realmente soy yo la que me paso de friolenta?

martes, 22 de junio de 2010

El mundial en la escuela

Durante el mundial '94 yo estaba en 2° año del secundario. Por suerte (o no, qué se yo) los partidos no caían en horario de clases, así que no había discusiones acerca de si se veía el partido en el colegio o si se podía faltar y demás inquietudes que por estos días parecen ser lo único que importa.

La profesora de Geografía, interesada en que hiciéramos algo más provechoso que mirar fotos de Batistuta o Caniggia (por Dios, cómo me podía gustar ese engendro), decidió que en parejas tendríamos que investigar sobre uno o dos de los países cuya selección de fútbol estuviera participando en el campeonato.

A Eve y a mí nos tocó Suiza y Noruega. Hicimos un cuadernito lleno de fotos y datos, y aprendimos prácticamente nada, porque al día de hoy lo único que recuerdo de Suiza son los chocolates y los relojes, y de Noruega, la bandera.

Todo esto viene a colación porque el viernes, en un noticiero, le hicieron una nota a esa profesora de Geografía, que sigue dando clases en el mismo colegio, y por lo que alcancé a ver, le dio a sus actuales alumnos la misma consigna que a nosotras 16 años atrás. No puedo creer que en tanto tiempo no se le haya ocurido nada nuevo, y que los del noticiero piensen que esta mujer tuvo una gran idea para unir mundial y escuela, digna de mostrar en televisión.

Nosotras al menos nos esforzamos un poco más. No me imagino a estos chiquillos ensuciándose las manos para buscar información en negocios de revistas usadas ni calcando de un manual viejo el mapa de Noruega con todos sus fiorditos.

viernes, 18 de junio de 2010

¿¡Y está vivo!?

Hace unos días estaba limpiando mi casa cuando escucho en un televisor a lo lejos (?):

"Fue amooor...yeeeahhh... oh sí fue amooor...yeeeahhh"

(El que me diga que no sabe qué canción es que salga rajando de acá, mocoso imberbe)

Le pego el grito a mi papá, que es quien estaba viendo televisión, "¿a quién se le ocurre musicalizar un programa con ese tema del año del or*o?". Y me responde: "no, pero está ahí el tipo".

¿¿Cómo que está ahí?? Solté el escobillón (no me digan que mi vida no derrocha glamour) y fui inmediatamente a ver. Efectivamente, "cantando" en un "programa" "en vivo", estaba el mismísimo Jazzy Mel (hace años que no leo ese nombre así que puede estar mal escrito).

A decir verdad, no puedo asegurar que haya sido él, porque no se parecía en nada al Jazzy (¿cuál será su verdadero nombre?) que yo recordaba. Aunque pensándolo bien, tiene que haber sido él, no creo que haya nadie tan demente como para hacerse pasar por un olvidado rapero de los early 90s.

Al final me dio penita. Hay que estar muy en la lona para volver después de 20 años a "cantar" a un programa de cable de una ciudad del interior, ¡y encima el mismo (único) tema!

lunes, 14 de junio de 2010

No tan locos por el fútbol

Hacía más de una semana que con mi mamá y mi hermana habíamos planeado que este sábado que pasó saldríamos de compras. Ajenas a la euforia mundialista, recién el viernes por la tarde nos dimos cuenta de que justo el sábado a la mañana jugaba Argentina. Dijimos "o está todo cerrado y nos tenemos que volver, o están los negocios abiertos pero no va a haber nadie comprando y vamos a estar súper tranquilas".

Por suerte el viaje no fue en vano porque, salvo unas pocas excepciones, estaban todos los negocios abiertos. Lamentablemente, lejos del escenario post-apocalíptico que esperábamos encontrar en nuestra ciudad, las calles estaban llenas de gente, como cualquier otro día. Y no sólo mujeres, muchos hombres caminaban sin detenerse siquiera dos minutos frente a la vidriera de algún local de electrodomésticos.

Saber que hay muchas personas que no le dan al mundial más atención que la que merece me hace recuperar un poco la fe en la raza humana (?).