lunes 21 de diciembre de 2009

Navidad

Cuando encontré esta imagen la guardé para utilizarla en esta época, pero me temo que tuve que modificarla.

Odio la Navidad más o menos desde los quince años. Ya había crecido lo suficiente como para no recibir más regalos, mis primos se fueron a otra ciudad, y nunca tuve la suerte de que un novio/chongo me durara lo suficiente como para que me hiciera compañía durante o después del brindis, por lo que las fiestas empezaron a ser para mí más un sinónimo de soledad y depresión que un motivo de alegría.

Pero este año no sé qué me pasa. No me molesta que los negocios estén decorados con guirnaldas, estoy todo el día tarareando "Oh holy night", tengo ganas de desearle felices fiestas a todo el mundo, y gasté más de $100 en adornos para el arbolito, que no se armaba desde no recuerdo cuándo. ¡Hasta estoy pensando en qué regalos comprar, yo, que jamás hice un regalo de Navidad! Y lo más raro de todo, es que no estoy deprimida.

¿Me durará hasta el 31?

viernes 18 de diciembre de 2009

Analógicos

Me desesperan las personas jóvenes (digamos, entre 20 y 30 años), profesionales o estudiantes, de clase media o media alta, que no tienen mail, o que si tienen lo revisan una vez al mes, que necesitan ayuda hasta para abrir Word, y que dicen frases como "la tecnología no es para mí", "no entiendo qué es eso de Facebook", "no sé cómo pasar las fotos por mail", "no me gusta la computadora".

Come on, estamos en el siglo 21, dejemos esa actitud para mi abuela de 80 años!

viernes 11 de diciembre de 2009

Fiestas de disfraces (y de las otras)

Mañana tenía una fiesta de disfraces, que afortunadamente se canceló. Todos están molestos, menos yo, que estoy aliviada. No tenía ganas de disfrazarme. No me gusta disfrazarme, a menos que sea para subirme a un escenario.

Las fiestas de disfraces de adultos son patéticas. Muy. Cuando uno está adentro se divierte, pero vistas desde afuera dan vergüenza propia y ajena. En unas cuantas ocasiones decidí que la masa no iba a imponerme sus costumbres estúpidas, y concurrí a una fiesta de pelucas sin peluca, a una fiesta de antifaces sin antifaz, y a un festejo de la primavera para el cual todas mis compañeras se habían puesto medias de distintos colores y atado dos colitas, con el uniforme del colegio y el peinado bien pulcros.

Pero descubrí algo más triste: cuando alguien va sin disfraz a una fiesta de disfraces, queda muchísimo más ridículo que todos los demás juntos y que uno mismo si se hubiera disfrazado. Así que el año pasado para esta época me uní a la manada, me calcé el sombrero vaquero, y hasta aparezco en una innumerable cantidad de fotos posando feliz junto al preso, el romano y la abejita.

Este año no tenía ganas de hacer nada de eso, por lo que había altas probabilidades de que me quedara en mi casa. Por suerte, el universo esta vez estuvo conmigo y me salvó de tener que inventar una excusa verosímil para justificar mi falta.

Mas no todo es sencillo en esta vida. La fiesta de disfraces fue reemplazada por otra reunión, cuya invitación reza: "traigan algo para beber". Acá me encuentro en otra encrucijada. Como yo no tomo alcohol, cuando hay que llevar bebidas yo llevo gaseosas. Pero a esta edad, caer con una coca a una fiesta me hace sentir como si estuviera entrando a una americana* de los años '80. Por otra parte, si llevara alcohol, ¿por qué tengo yo que pagar para que tomen los otros? ¿Y qué tomo yo si tengo sed?

Okay, it’s definitely me. **

* Espero no haberme equivocado de palabra. Según creo recordar, una americana era una fiesta (para niños o adolescentes) que se realizaba en una casa, a la que por ej los chicos llevaban la comida y las chicas las bebidas.

** De un capítulo de "The Big Bang Theory". Después de tener problemas con varias personas, Sheldon se da cuenta de que el problemático es él.

jueves 26 de noviembre de 2009

Flaca

A diferencia de la mayoría de las mujeres, no tengo conflictos con la gordura. Al contrario, siempre fui muy flaca, por lo tanto odio que haya tanta comida diet, odio los gimnasios, odio que las mujeres vivan hablando de hacer dieta, de cuidarse, de que la ropa no les entra, etc.

Pero lo que más odio me da, lo que realmente me enfurece, es que me digan "¡qué flaca que estás!", "¿me parece o estás más flaquita?" y demás variantes, las cuales sonarían halagadoras para cualquier mujer, pero a mí siempre me las dicen en el sentido de estásenfermatenésquecomernoserásanoréxicanopuedeserqueseastan flacatenésquealimentarte.

Hace algunos años llegué a pesar 44 kg. Estaba enferma (de la cabeza) y no podía comer. Tenía un nudo en la garganta y vivía nerviosa, y aunque quería engordar, comer bien, alimentarme, no podía. En esa época escuchaba el "estás muy flaca!" constantemente, y me daba mucha bronca, porque además de decirme algo obvio, por más que lo intentara y me dijeran "comé, comé, comé" 800 veces al día, no podía hacerlo. ¡Estaba enferma! ¿Por qué nadie me entendía?

Superada esa etapa, felizmente alcancé unos saludables 51 kg, mucho más interesantes que los 47-48 que pesaba antes de enfermarme. Sin embargo, hay gente que insiste en que estoy "muy flaca", o cada vez que me ven me preguntan, preocupados, si estoy más flaca que antes.
¡Yo estoy feliz porque ahora estoy "gorda" y los (las) demás quieren seguir creyendo que estoy anoréxica! ¡Tantos años haciendo el esfuerzo por engordar, y cuando por fin lo logro, nadie se da cuenta! El culo ya no me entra en los pantalones, y siempre, siempre, siempre, hay alguien que me ve más flaca.

Consejo: vayan a hacer su dieta y no proyecten en mí conflictos con el peso que, por suerte, hace tiempo dejé de tener.

viernes 13 de noviembre de 2009

Under pressure

Traducido: soy tan vaga (o estoy tan repodrida de estudiar) que hasta que no me ponen la pistola en la cabeza no muevo un dedo. Es por esto que algo que tuve aproximadamente 8 meses para hacer, lo hice entre el lunes y hace unos minutos, fecha límite para la entrega.

A mi favor puedo decir que no es muy motivador que en una de las materias, para decidir si en Argentina es factible abrir una sucursal de determinada empresa, los datos estadísticos proporcionados correspondan al censo de 1991.

Si la universidad no se pone las pilas, yo tampoco.



Je.

martes 3 de noviembre de 2009

Virgo

Leido por ahí:

(...)El matrimonio no es el estado natural para los seres de Virgo(...).

Mucha gente de este signo,(...) pueden llevar una vida de célibes con mucha mayor facilidad que cualquier otro signo solar, (...). Si el destino decreta "vivir solo", Virgo está dispuesto a aceptarlo sin demasiadas nostalgias ni traumas emocionales, de modo que por el mundo hay muchísimos Virgo solteros.


Puede pasar largo tiempo sin sentir necesidad acuciante de tener una pareja permanente.

Lo más triste de todo esto es que es completamente cierto.

¿Alguna ariana o escorpiana (o lo que sea) que quiera cambiar de signo conmigo por un tiempo?

martes 20 de octubre de 2009

Quémese antes de leerse (y si no se lee, mejor)

Ayer, súbitamente me vino a la mente algo que tenía olvidado. Hace muchos años, dejé al cuidado de cierto individuo, el historial impreso de meses de conversaciones por chat con dicho sujeto (no eran precisamente conversaciones sobre economía o religión). Me daría muchísima vergüenza volver a leer todo eso.

Me pregunto si esta persona habrá tenido el buen gusto de tirar todo a la basura hace rato ya, o si todavía lo conserva y cada tanto lo saca para releer (lo cual no hablaría muy bien de su salud mental).

Y, fundamentalmente, espero que no se lo haya mostrado a nadie.