viernes, 16 de mayo de 2008

Mejor me como un yogur escondida en la habitación

En Semana Santa fui a La Falda con mi hermana (como siempre, mi compañera fiel de todos los viajes truchos que hacemos).

Había tanta gente, que a la hora de comer era una odisea conseguir lugar, y más si pretendíamos un local limpio, buenos precios y buena atención. En cuatro días pasamos por los siguientes "comederos":
  • el barsucho del cual nos levantamos antes de que nos atendieran porque vimos que el mozo llevaba a otra mesa la gaseosa ya servida en el vaso y agarraba el mismo de los bordes;
  • el restaurant "Hueso's" donde hicimos cola cada almuerzo y cena pero nos cansábamos y nos íbamos;
  • la parrilla donde un señor cantaba a los gritos temas de Leo Dan y pretendía que le compráramos el disco;
  • un bar bonito donde dijimos "éste es", pero la mitad de lo que pedías no había y la moza se demoraba eones en llevar los pedidos (tanto que una señora se acercó a la caja a decir "me van a traer mis medialunas o las tengo que buscar yo, porque ya se me enfrió el té");
  • un restau (decirle restaurant sería demasiado) donde nos teníamos que levantar cada dos minutos a cerrar la puerta que los que entraban o salían dejaban abierta, porque el chiflete nos congelaba;
  • la parrilla cheta de $21 cada pechuguita desabrida;
  • la "confitería" con sillas de hace 30 años, donde al no haber medialunas me tuve que conformar con un pedazote de tarta de manzana, y donde el mozo se sacaba comida de los dientes con los dedos.

Después de eso, ya no nos podíamos topar con nada peor. El último día encontramos una parrilla bastante acorde a nuestras expectativas: limpia, buena atención, sin colas para entrar, precios razonables y comida rica. A la noche decidimos volver.

Entramos y nos estamos por sentar en el mismo lugar del mediodía, pero un ¿mozo, encargado, recepcionista? nos dice "pasen por acá, que los va a atender Pepita" y nos lleva hacia otro sector del salón, aparentemente más tranquilo, con pocas mesas y separado del resto por una pared.

La mesa en la que nos hace sentar estaba al lado de la pared, pero ¡oh, sorpresa! la pared tenía una ventana/abertura, sin vidrio, por lo que sólo 15 cms nos separaban de la mesa que estaba del otro lado. No era tan grave depués de todo, no le prestamos atención a los vecinos y listo.

Mientras esperábamos que nos atendieran, hacia el otro lado y a menos de un metro de distancia, vemos un cochecito con una bebé. Supusimos que era de alguna mesa cercana (aunque en realidad todas las mesas cercanas estaban vacías). Llega Pepita, nos toma el pedido e inmediatamente se da vuelta y le pone el chupete a la bebita y le hace upa: ¡era su hija! Bueno, pobre mina, capaz que no le queda otra que salir a trabajar y nadie le puede cuidar el bebé. Ese era nuestro tranquilizante mental cada vez que la niña se largaba a llorar. Una situación muy incómoda. Incluso en un momento una mujer de otra mesa se tuvo que acercar a calmarla.

OK, no todo termina acá. Una nenita que iba para el baño con su mamá (porque además estábamos en el trayecto hacie el ladie's room) dice "ay, mirá el gatito". What??? Sí, sí, abajo de una planta un gato muy bonito se acicalaba tranquilamente (y a menos de un metro de mí, con lo que odio a los gatos). Si hay un gato al menos no hay ratas, le dije a mi hermana para autoconvencerme.

En fin, antes de irnos nos dimos cuenta de que uno de los mozos era el padre de la niña, y vimos como Pepita se fue a sentar al lado de la caja y le dio de mamar, a la vista de todo el público.

Me gustaría saber cómo hubiera reaccionado La Peleadora ante tal situación.

3 comentarios:

lynx dijo...

Hola S.! Muy bueno tu blog, espero que sigas asi. yo estoy por empezar uno también.
Saludos

S. dijo...

Gracias lynx!

Flo :) dijo...

por si volvés por la falda: te recomiendo: restaurant ruta 38 en el camino entre cosquin y la falda. no está a mas de 7 km de este ultimo.
hasta la ultima vez q fui, muy bueno
(tener en cuenta q no voi hace como un año o mas, asiq no me hago cargo jejjeje)

www.palabrasparaconsolarme.blogspot.com