miércoles, 3 de junio de 2009

¿Cuál es el colmo...

... de una editorial que ofrece los servicios de corrección de textos?
Que su propio sitio web esté lleno de errores.

Hace un tiempo salió un aviso en el diario en el que solicitaban correctores y me tentó la oportunidad de ganar unos pesos extra haciendo algo que me gusta. Mientras pensaba qué poner en el CV, pasé por el sitio web de la editorial para conocer un poco más de qué se trataba.
Grande fue mi sorpresa (y decepción) al encontrarme con cosas como éstas:


Y me faltó subrayar "reciben", que inexplicablemente está en plural.

Y dale con lo de idóneos (encima "completamente", no me quiero imaginar como sería si fueran "semi-idóneos"). Vemos además que faltan acentos y sobran redundancias. Pobre autor, cuando le devuelven la prueba de galera el texto está peor que antes.

¡Entre sujeto y predicado no va coma!


Otra vez la coma. ¿Pliegos cocinados? Haciendo que se logre me hace ruidito. Todo muy lindo, muy digno, mucho esmero, pero te duelen los ojos al leer textos así.


"Nos hemos dedicados, señor Homerus". Acá hay errores de todo tipo, tantos que no tengo ganas de detallar. No dudo que nadie trataría un libro tan mal como acá.

Mal.

En fin, como si no hubiera sido lo suficientemente caradura como para postularme sin tener experiencia ni título acorde (aunque no sé por qué el título, el escribir bien no depende de eso), me animé a más y en el mail les señalé varios de estos errores, en parte para hacerles notar lo brutos que son, pero también porque no tenía otra manera de demostrarles que estoy capacitada para hacer el trabajo.

Como era de esperar, nunca me llamaron. Lo más lamentable es que tampoco corrigieron los errores.



14 comentarios:

Bruno dijo...

Ahora, lo interesante sería leer una de esas críticas literaria.

No se puede negar que el modismo es directo y sumamente intuitivo, como escrito a las corridas porque se pasa el risotto.

Cómo me gusta cuando los ñatos agarran y escriben "Todo esto hace que cuando llega el autor se sienta a gusto y con la confianza de que está dejando su libro en las mejores manos y reviente de alegría".


Pero en serio, es el colmo.

Bruno dijo...

Quién no se olvida una s en la palabra literarias, tan tendenciosa ella a terminar en a?

Freedom dijo...

jajajaj me sacaste carcajadas!!!

Sil dijo...

Bruno: no había prestado atención a lo de la crítica literaria. Sería como si a un albañil le hicieran una crítica constructiva? (jojo, qué picante me levanté hoy).

Freedom: me alegro!

Ene Deláa dijo...

Ayyy cómo me indignan las faltas de ortografía y/o gramaticales! Me enerrrrvan! Y más viniendo de un lugar así, por Dió!!!
Cuando recibo algun mail, laboral o personal, tratando de venderme algo con errores ortográficos me pongo loca. Y siempre de los contesto.
Hace poco me llegó vendiendo máquinas de imprenta con asunto: Por qué hay máquinas que costan caro?
A lo que no pude evitar responder: Y no será que CUESTAN caro?

The Bug dijo...

¿No la habrán tomado porque pensarán que usted no está a la haltura de las circunstancias?

Amelia dijo...

Odio las faltas, la tecnología ha hecho que perdiera un poco la costumbre de escriir las cosas de una manera gramaticalmente correcta, pero bueno...

La Criatura dijo...

pero ke herrores ay haí?

Sil dijo...

Ene: yo le pierdo un poquito el respeto a la gente que escribe mal, sobre todo si son profesionales (médicos, psicólogos, abogados o estudiantes a punto de serlo). Antes solía corregir, ahora no me molesto porque pasaría más tiempo corrigiendo que otra cosa.

Bug: claro, la que quedó como bruta fui yo. (Me hiciste acordar de la fórmula se la superficie del triángulo b·h/2)

Amelia: con tanto chat y sms cada vez se escribe peor, tanto que a veces me da vergüenza escribir bien :$

Criatura: ay, hay y ahí es de los errores más comunes. Me hierve la sangre cuando escriben "hay,me duele!" o "ahi mucha gente". Blblbllb.

Bodie dijo...

No entres a mi blog. me vas a hacer llorar.
muy bueno el tuyo

Sil dijo...

Bodie: imposible, entro a todos los blogs de la gente que comenta acá. Gracias por el elogio!

Walter Pascual dijo...

Yo soy otro de los que se molestan mucho con los errores ajenos (¡y ni hablar de los propios!). Y que feo es ver que la vorágine de comunicación (celulares e internet) en que estamos inmersos a muchos les hace deslizarse con comodidad (nunca mejor usada la palabra) por los caminos que esquivan la corrección.
Y si, como decían, afecta a jóvenes y también a profesionales.
¿Qué podremos hacer para evitar que esta moda (¡qué ingenuo suena llamarlo así! ¿no es ya una tendencia?) se siga propagando?
Corre más rápido que la gripe A y tiene menos prensa (aunque leyendo algunos diarios -que ya carecen de correctores- diría que tiene cada vez más prensa).

J.B. dijo...

Eso es tremendo, como dirían en mi país "la botaron de home run". Creo que un traductor lo hubiera hecho mejor. Es que, ¿nisiquiera lo escribieron en Word para ver si tenían de los cuales no se habían percatado? A mi me gusta escribir, y tengo mis errores porque no me las sé todas, pero eso si es el colmo, tal y como el título de tu post. Además, siempre leo y releo lo que escribo días después para ver si me han quedado errores y siempreencuentro, pero al menos los corrijo.

Otra observación que quería hacer, ¿por qué ocultaste el nombre de la editorial? con todo respeto me parece algo tonto, en menos de tres segundos se puede conseguir.

Sil dijo...

Walter: gracias por pasar y por dejar tu comentario.

J.B: sí, es tonto, pero como el objetivo de este blog no es denunciar o poner en evidencia a quien se equivoca, el que esté interesado que lo busque. Gracias por pasar.