domingo, 13 de octubre de 2013

Casamiento

Eve, mi mejor amiga del secundario, me invitó a su casamiento y me dijo que puedo ir con quien quiera.

Pareja no tengo y dudo que la consiga en un mes, y como ella y yo hicimos caminos separados no tenemos amigos en común, aparte de las del colegio, que están casadas, por lo que en un tiempo pueden pasar dos cosas: o escribiré un post contando las desventuras de una soltera patética muriéndose de embole mientras todos se divierten, o termino como en una chick-flick, enganchadísima con un amigo del novio, que también fue solo al casamiento.

¿Apostamos?

10 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

Muy buena idea!

Sin embargo, cuidado: Si vas como derrotada ese día o acomplejada porque vas sola y te pasás mirando a las parejas, pueda ser que no veas a tu Mr Darcy.

Si vas con buena onda, es muy posible que lo veas, que se te acerque y si no hay ningún Mr Darcy, la buena onda ayudará a que te diviertas igual!

Por qué pensar que sólo se divierten los que están en pareja? Ya quisieran ellos elegir con quién bailar!! :D

Suerte y nos contás!

Gustavo dijo...

Embole, embole, embole :P

Sil dijo...

Alicia: al último casamiento que fui sola fue hace 5 años y me embolé, pero ahora tengo otra mentalidad. Quién dice que sólo los que están en pareja tienen derecho a pasarlo bien? No voy a ir ni como derrotada ni como acomplejada. Beso :)

Gustavo: nooo!

Armando De Giácomo dijo...

Hmmmm... no soy el más indicado para opinar sobre los casamientos. En mi blog he escrito un par de cositas al respecto y no precisamente a favor. Pero bueno, no es mi intención aquí tirar mala onda sino darte un poco de ánimo.

Para pasarla bien en un casamiento necesitás al menos cinco o seis requisitos: buena onda (esto es lo primero), ganas de bailar (lo que sea, cumbia, reggaetón, latinaje berreta, etc.), ganas de charlar, ganas de llorar (de emoción, se entiende), ganas de tolerar una decena de lugares comunes y no tenerle miedo al ridículo si aparece algún animador de esos que te agarran de punto porque no le festejaste un chiste. Con este “kit” básico creo que podés zafar. Por mi parte, sacando las ganas de charlar, no califico en ninguna. Para mí es un castigo concurrir a una fiesta de casamiento.

Creo que tu amiga también debe cumplir con su parte. Es decir, debe tener la “muñeca” suficiente para elegirte una mesa piola, no sólo para ponerte tête à tête con tu futuro príncipe azul, sino para que puedas charlar con gente divertida y que tenga cosas en común. Si te enchufa en una mesa con seis o siete momias cagaste fuego.

Suerte y espero el post con el sabroso del relato del casorio.

Saludos fundamentalistas!

Marga dijo...

Andá, ahora sos mucho más madura que hace cinco años y te vas a divertir. Los casamientos son divertidos.

Besos.

Un Poco Rara dijo...

Acuerdo con Armando. Los casamientos son una tortura para los que no saltamos de felicidad apenas empieza a sonar "La vida es un carnaval" en la voz de Celia Cruz o el "Giro, giro, giro y la persi-i-go", hits de casamiento si los hay.
Que te sea leve y ojalá esté buena la mesa dulce.

Ann dijo...

Y la opción secreta número 3 de usar el casamiento como excusa para invitar a alguien que te interesa bajo la bandera de "dale, vamos, nos tomamos todo y nos divertimos, hasta te ayudo a encontrar a alguien para el after party" y ooohhh casualidad, te encontraste a vos??
No?

Sil dijo...

Armando: a mí lo único que me gusta de los casamientos es bailar (pero no cualquier música) y charlar (si la charla es interesante). Espero no pasarla tan mal.

UPR: todavía siguen poniendo "giro giro"??

Ann: la idea es buena pero lamentablemente no tengo a nadie interesante en vista :(

Un Poco Rara dijo...

Hace mucho que no voy a uno pero vas a ver que sí.

Ashiku dijo...

Y, andá, sin presiones ni grandes expectativas, pero con buena onda, y dejá fluir.
¿Qué es lo peor que puede pasar? QUe te aburras? Agarrás tu carterita y te vas sin decirle chau a nadie y listo.