viernes, 16 de agosto de 2013

Gustos adquiridos

El otro día alguien me contaba que su suegra (mexicana) toma el mate cocido porque en bombilla le resulta muy fuerte. Yo le comenté que me pasaba lo mismo. Me respondió "bueno, lo que pasa es que es un gusto adquirido, igual que la cerveza o el whisky; cuando empecé a tomar cerveza me parecía horrible, pero seguí tomando hasta que me acostumbré".

No dudo de que uno se llega a acostumbrar a algo que al principio no le gusta, como puede ser un remedio, o comer sin sal o sin azúcar. Lo que no entiendo es por qué alguien habría de consumir sin obligación algo que le desagrada. Si pruebo algo y no me gusta, no lo como/tomo más. Jamás se me ocurriría seguir consumiéndolo hasta "acostumbrarme". ¿Con qué motivo? Ah, cierto, para encajar en la sociedad hay que hacer ciertas cosas, entre ellas, tomar mate y cerveza.

Por qué no se van un poquito a la mierda.

7 comentarios:

Ashiku dijo...

A mí me da bronca que haya cosas que no me gusten, me parece que no puede ser!!; así que me obligo a probarlas hasta que, primero las tolero, y después me terminan gustando. De esto excluyo las bebidas blancas, porque no tengo interés en que me gusten.
Al mate nunca entiendo qué le vemos, si lo racionalizás es horrible. Pero en este momento, por ejemplo, muero por unos matecitos así que hay fue mi amoroso marido a prepararlos...

Sil dijo...

Pero por qué te obligás a que te gusten? A ver, a mí también me gustaría que me gusten las cosas que les gustan a los demás (no sólo comida y bebidas, también música, programas de televisión, etc), pero no puedo forzarme.

Marga dijo...

Yo tampoco me obligo a consumir algo que no me gusta, no le veo motivos.

De las bebidas alcohólicas me gustan el vino tinto, la sidra, la caña y los licores dulces, nada más y no tomo nada más.

Como sin sal y sin azúcar porque me gustan los sabores suaves y más naturales de la carne y las verduras o del té.

Me gusta todo, creo, menos el coco rallado, y no como coco rallado ni nada que lo contenga.

Saludos.

Ashiku dijo...

Y, por muchas razones... Porque sé que son alimentos sanos, necesarios, por palntearme desafíos, por ser abierta y no decir "No" por prejuicio, por no ser delicada con las comidas cosa que detesto, por ser buen ejemplo para que mis hijos coman de todo...
Música y programas no me interesa que me gusten porque a otro sí; pero capaz lo miro o lo escucho para ver qué es lo que le gusta, para entender más de la gente. Mi hija de 12 está por primera vez enfervorizada con un programa, Aliados, y le encanta que lo mire con ella. NO lo miraría sola, pero lo hago por cariño, para que después charlemos sobre el programa y trato de encontrarle puntos de interés o rasgos positivos para no embolarme y entretenerme.

Sil dijo...

Ashiku: bueno,en tu caso tiene sentido, obligarte a comer algo sano, por ejemplo. Pero no entiendo a los que se obligan a que les guste el vino o la cerveza.

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Jaajajaja, yo odiaba a the magic numbers, hoy me encantan.

MedioPunto Bel Russo dijo...

JAjajajajajajaja muy cierto. Yo probé cerveza, whisky y ron y no me gustan. Conclusión no los tomo y me da igual que los demás me vean como rara. Pero dicho esto debo decir (sin animos de agrandarme) que hay que tener mucha paciencia para soportar el no encajar y no todos sirven para eso.