
Pensamientos al azar (Ideas, anécdotas, cosas que encuentro por ahí y que quiero compartir; en fin, de todo un poco)
martes, 30 de noviembre de 2010
Facebookeces II

domingo, 28 de noviembre de 2010
¡Vacaciones ya!
domingo, 21 de noviembre de 2010
Facebookeces

martes, 16 de noviembre de 2010
Te das cuenta de que no tenés vida...
miércoles, 3 de noviembre de 2010
En una entrevista de trabajo
Lo complicado no tanto es responder, sino saber qué es lo que quieren escuchar, aunque es muy probable que el que te lo pregunta lo haga por costumbre y ni preste atención a la respuesta (así como no le presta atención al CV que tiene en las manos y te pregunta lo mismo que ya está escrito). Me acuerdo una vez que dije "y... estoy saliendo con alguien". No sé qué habrá pensado la psicóloga en ese momento, pero obtuve el puesto.
Sin embargo, hay una pregunta todavía peor. Una vez, un pendejo encargado de RR HH de una importante empresa, ante mi respuesta negativa me re-preguntó "¿y por qué no tenés novio?" ¿Acaso hay una pregunta más desubicada que esa? Es difícil estar sola, es difícil entender por qué nadie nos quiere, ¿y encima tenemos que responderle a un desconocido, que de acuerdo a eso va a decidir si nos contrata o no?
martes, 26 de octubre de 2010
Un gusto, un temor, una comida sin probar
lunes, 25 de octubre de 2010
Time goes by so fast
sábado, 23 de octubre de 2010
Clait
lunes, 27 de septiembre de 2010
Camino al convento de clausura
Al lado mío, un poroto.
martes, 21 de septiembre de 2010
Lo peor es que sigue haciendo frío
Si estuvieran más atentos no me dirían "feliz día de la primavera" porque sabrían que secretamente quiero ahorcar con una guirnalda de flores a los que pretenden imponerme festejos sin sentido.
Y leyendo el post de hoy de Café me acordé de cómo "festejé" la primavera en el 2007 y de cuánto hace que no estoy enamorada y me quiero matar.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Dos extremos
El otro día mi mamá conoció a una mina de 34 años que va a ser abuela. Yo no estoy ni cerca de ser madre y ella ya es abuela.
Y me parece que eso tampoco es normal.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Vedetonga por un día
El jurado
¡Y feliz día a todas las secretarias que leen y escriben blogs en sus horas de trabajo!
jueves, 2 de septiembre de 2010
Mucho gusto, me llamo Sil
Me cae mal la gente que cuando se presenta lo hace con el diminutivo de su nombre.
-Cómo te llamás?
-Silvina, vos?
-Juli
-(cara de WTF)
Presentándose así me obliga a que la llame de manera cariñosa, como si fuera una amiga. Me dan ganas de llamarla "Julia" de aquí a la eternidad, aun sabiendo que se llama Julieta, sólo para que aprenda a decir su nombre como corresponde. Los demás decidiremos en qué momento pasaremos a decirle Juli o Ju o si directamente no le dirigimos nunca más la palabra.
(En el último tiempo me pasó también con una Gaby y una Emi, a quien mi cara le dijo tanto que se apresuró a aclarar que es Emilia).
viernes, 27 de agosto de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
Otro mundo
Estar ahí era estar dentro de una foto del pasado. Mucho silencio, mucha paz. En el medio del boulevard principal dejamos a una nena de un año jugando tranquilamente con las piedritas, apenas interrumpida por algunos perros. Típicas calles de tierra, un antiguo almacén, las casas adorablemente pintadas de colores pastel, la plaza con una bella calesita tracción a sangre y una impresionante iglesia de estilo gótico, cuya acústica fue la ideal para las obras religiosas que cantamos con el coro.
En el público conté 23 personas, pero el ambiente era tan especial que hizo de ése uno de nuestros mejores conciertos. Al finalizar, una de las mujeres presentes nos agradeció con mucho fervor, contando que el pueblo está relegado y olvidado, y que nuestra visita era todo un acontecimiento y un enorme aporte para la cultura. Todos lloramos un poquito.
Un matrimonio nos abrió las puertas de su casa y nos contó la historia del pueblo, y al regresar llevamos en el minibus a dos señoras. "Acá nos bajamos, vivimos cerca", pero era el medio del campo. Ellas siguieron caminando hasta la casa, que se veía bastante lejos, como si estuvieran en plena ciudad, maquilladas, bien vestidas. Una salida de domingo como la de cualquiera de nosotros.
Volviendo a Córdoba, me acordaba de las tres nenas que estaban sentadas en la primera fila, una de las cuales nos escuchaba con una gran sonrisa de felicidad. Si logramos despertar en ella el amor por la música, nuestra misión está más que cumplida.
jueves, 12 de agosto de 2010
The Office
Ranking sin un orden particular de las cosas que me molestan:
-Que entren a pedirme algo, o a preguntarme, o a saludarme, o que me llamen por teléfono mientras estoy almorzando.
-Que me pidan algo justo cuando me estoy yendo y ya apagué todo.
-Que me tiren café-metal-plástico-vidrio-comida-cualquier cosa menos papel en el cesto de SOLO PAPEL
-Que lean el diario y lo dejen desarmado.
-Que entren a tomar café y me dejen las tazas sucias y/o la canilla goteando.
-Que se me paren atrás y vean lo que estoy haciendo en la computadora.
-Que me pidan cosas para imprimir, y que cuando aviso que las vengan a buscar, me digan que ya no las necesitan.
-Que todos los dias me pregunten "¿no te dormís con esa música que escuchás?"
-Que me manden para imprimir archivos de 80 Mb que me tildan la PC y la impresora.
-Que toquen los papeles que tengo en el escritorio y me pregunten para qué son, quién me los pidió, qué voy a hacer con ellos.
-Que cuando se van de la sala de reuniones la dejen sucia y/o desordenada y/o con olores corporales y/o con las luces prendidas, aun cuando puse un cartel advirtiendo que no lo hagan (bueno, no dice nada con respecto a los olores).
-Que en la sala de reuniones apunten mal el control remoto del aire acondicionado y me prendan, apaguen o cambien la temperatura del aire acondicionado de mi oficina.
-Que crean que mi único trabajo y que lo único que sé hacer es preparar café. Y que encima me critiquen por (supuestamente) hacerlo mal.
Ufff. Si no me descargaba un poco acá en algún momento ahorcaba a alguien con el cable del teléfono.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Ubicate



miércoles, 28 de julio de 2010
Creando
El profesor hace como 20 años que
Para romper el hielo, empezó preguntando si alguien sabía algo o si tenía alguna opinión con respecto a la creatividad. Yo levanté la mano, y a continuación se dio el siguiente diálogo:
Yo: - Yo estudié Publicidad pero nunca me dediqué a eso porque no tengo creatividad.
Profesor: - Publicidad, qué interesante. ¿Y por qué decís que no tenés creatividad?
Yo: - Porque nunca se me ocurre nada, y las pocas ideas que tengo son malas.
Un asistente al curso: -¿Pero se puede enseñar creatividad?
Yo: - No, eso es algo con lo que se nace, lo tenés o no lo tenés, no te lo pueden enseñar.
Otro asistente al curso: -Ehh, no digas así, que él (el profesor) se queda sin trabajo.
Yo: (risita nerviosa y rubor en la cara por haber metido la pata)
El profesor dijo que por supuesto, sí que se puede enseñar, el curso continuó con total normalidad y nadie volvió a cuestionar mi opinión sobre el asunto.
Al final del taller, teníamos que hacer un ejercicio que consistía en pensar un nombre, un slogan y una breve descripción del producto para una línea de ropa de cama para hombres. Me tocó trabajar con dos adoquines cuyas mejores (y únicas) ideas eran "medias calefaccionadas", "viento, frescura" y "la marca puede ser Mejor Dormir", "la marca puede ser Duerme Bien". Mientras éstos dos repetían incesantemente esas estupideces yo trataba de explicarles por qué no servían, les daba mis ideas y redactaba lo que luego sería leido al frente de la clase. Eran tan negados para la creatividad que todo lo que yo decía les parecía genial.
Finalmente, cada grupo expuso sus creaciones. Una peor que otra. Tuve que escuchar slogans como "la mejor ropa" o "prendas de gran calidad". Con nuestro (mi) trabajo, el profesor pareció bastante satisfecho. Era malo, pero comparado con los otros era Young & Rubicam. Tantas horas de taller, de ejercicios, de consejos, y a nadie se le cayó una idea, lo cual prueba que yo tan equivocada no estaba
¿Y la aplicación de la creatividad al puesto de trabajo? Bien, gracias.
martes, 20 de julio de 2010
La noche de anoche
Llegamos y había revuelo: no aparecían las llaves de la sala de ensayo, ni de otras aulas, ni del lugar donde se guarda el piano, y el encargado que tenía copias estaba de vacaciones. LPMQLP, gasté plata y tiempo al pedo, cómo no me quedé en mi casa. ¿Qué solución nos ofreció el director? "Vamos a festejar el día del amigo". "Sí, sí, ehoehheehhh!!!!!" saltaron los infradotados que se nota que no tienen que levantarse al día siguiente para ir a trabajar. Día del amigo las pelotas, yo tengo menos amigos que House y ustedes no son precisamente Wilson, así que chau. Hubiera estado bueno decirles eso, pero ni saludé.
Volvíamos caminando y justo al lado de la playa donde guardo el auto, en la puerta de un bar había un pelado fumando o hablando por teléfono. Cuando pasamos delante de él nos dijo "¡tienen frío, chicas?". "¡Pero sí, qué te importa!", me salió de adentro. Pero no era suficiente. Años de congelarme la cabeza si no quiero que me digan nada, años de soportar a ese gerente que todos los días que dura el invierno me saluda con un "gato con guantes no caza ratones" y a quien no le puedo contestar como se merece. Necesitaba ser más drámática y realmente descargarme.
Cuando estoy saliendo de la playa le digo a mi hermana "bajame el vidrio", me paro donde el tipo seguía fumando o hablando por teléfono y le digo "che, en la pelada no te hace frío?". Empezó a intentar responder algo pero aceleré y desaparecí, carcajadas mediante.
Espero que el pelado haya aprendido a no meterse donde no lo invitan. Al menos el ensayo frustrado habrá servido de algo.
Jo, jo, jo, hilarante.
PD: Agradezco a Dayana que me nombró en su post del día de hoy. Dénse una vuelta por ahí, si son medio raritos como yo les va a a gustar.
jueves, 15 de julio de 2010
Viví la vida hoy
En afán de ahorrar dinero (no sé para qué, porque después no lo uso) nunca me compro las cosas que quiero o que me gustan, y voy por la vida anhelando tal o cual objeto, diciendo "algún día me voy a comprar esto o aquello", muriéndome de bronca porque alguien tiene algo que yo quisiera tener.
Hace unas semanas, tuve una revelación mientras estaba a punto de abandonar un pañuelo que me gustaba pero que me parecía caro: la vida es corta, ¿qué espero para disfrutarla? (aunque suene a publicidad del Banco Francés).
Empecé por ese pañuelo. Seguí con la notebook. Hasta Londres y Roma no paro.